La Facultad de Ciencias de la Salud se convirtió este jueves en un pequeño laboratorio de inquietudes, dudas y expectativas. La UGR celebró su I Jornada sobre Especialidades de Enfermería, un encuentro pensado para quienes están a punto de saltar al mundo profesional y quieren saber qué les espera al otro lado del título.
Entre las voces invitadas estuvo Elisabeth Muñoz, secretaria general de SATSE en Ceuta, que participó en una mesa redonda dedicada a un tema que cada año pone a temblar a cientos de estudiantes: la preparación del EIR.
Una alternativa para preparar el EIR sin dejarse el bolsillo
Muñoz llegó con un mensaje claro: hay una forma de preparar el examen sin hipotecar el sueldo de prácticas. SATSE ha puesto en marcha un sistema gratuito para estudiantes afiliados y para quienes ya forman parte del sindicato. La idea es sencilla: empezar a estudiar antes de acabar el grado, con un programa que permite dar una primera vuelta al temario mientras aún se está en cuarto.
La única condición es un depósito de 100 euros para reservar plaza, una cantidad que —según recalca el sindicato— se devuelve íntegra.
El objetivo es que, cuando llegue el momento de enfrentarse al EIR, el alumnado no empiece desde cero. Una especie de “pretemporada” académica para no llegar al examen con la lengua fuera.
La otra cara: especialidades que existen… pero no existen
Pero la jornada no se quedó en consejos para estudiar. Muñoz aprovechó el foro para poner sobre la mesa un problema que, según SATSE, sigue enquistado: la desigual implantación de la enfermería especializada en España.
Habló de una “España a varias velocidades”, donde algunas comunidades ya tienen a especialistas trabajando en sus categorías profesionales, mientras que otras —como Ceuta— siguen atrapadas en un limbo administrativo.
Ceuta, en punto muerto
En Ceuta, explica Muñoz, la normativa permite contratar especialistas y las categorías están aprobadas. Sobre el papel, todo listo. En la práctica, nada. Las plazas no se han creado y el INGESA continúa sin dar el paso que permitiría incorporar a profesionales con formación específica en áreas como Salud Mental, Pediatría o Comunitaria.
El resultado: especialistas formados que no pueden ejercer como tales en su propia ciudad.
Un vistazo al futuro de la profesión
La jornada también sirvió para repasar el mapa de especialidades que ya funcionan en el sistema EIR: Urgencias y Emergencias, Salud Mental, Comunitaria, Pediatría, Geriatría, Matrona y Enfermería del Trabajo, entre otras. Un abanico que crece, pero que no avanza al mismo ritmo en todo el país.
Entre pasillos, cafés y preguntas de última hora, quedó claro que la especialización es un camino que cada vez más estudiantes quieren recorrer. Lo que no está tan claro es si Ceuta estará preparada para recibirlos cuando regresen con su título bajo el brazo.