La borrasca Marta ha golpeado con fuerza en Ceuta, pero pocas zonas lo han vivido tan de cerca como San Amaro. La barriada vuelve a mirar a la ladera del Hacho con preocupación, después de que los desprendimientos y las inundaciones hayan puesto a prueba la paciencia —y los nervios— de los vecinos.
La asociación vecinal ha difundido varias imágenes reclamando una intervención urgente en el talud. Desde la Consejería de Urbanismo y Transportes aseguran que ya se estaban realizando trabajos, pero que las lluvias de estos días obligan a revisar todo de nuevo. El terreno, empapado hasta la saturación, no responde igual y será necesario un nuevo estudio geológico para evaluar el estado real de la ladera y la obras ya ejecutadas.
Pero no es lo único que inquieta a los residentes. Las balsas que actúan como “tanque de tormenta” para frenar el agua que baja del Hacho se han convertido en otro foco de alarma. Técnicos de Acemsa han revisado el depósito para comprobar que cumple su función, aunque en la barriada el temor va por delante de los informes. “Tenemos una piscina olímpica encima”, comentan algunos vecinos, convencidos de que cualquier fallo podría tener consecuencias graves.
La tensión se nota. En redes sociales, la Asociación de Vecinos describen una noche de incertidumbre: “Aquí seguimos, nadie nos evacua. Los vecinos en la calle, balizando la zona y quitando los coches. Varias familias se han ido a casas de familiares por miedo a que caigan las balsas. La indignación es palpable y nadie del Gobierno aparece para decir nada”.
Desde la Consejería, sin embargo, insisten en que los técnicos de la Ciudad sí han estado en la zona. De hecho, explican que recomendaron a una familia abandonar su vivienda por precaución.