Tras completar su periodo de calificación operativa en las aguas de Cartagena entre el 4 y el 22 de noviembre, el Buque de Acción Marítima (BAM) Tornado inició el pasado diciembre una misión de vigilancia marítima en el Estrecho de Gibraltar, las Islas y Peñones de Soberanía Nacional, y el Mar de Alborán. Este pasado viernes atracó en el Muelle España de Ceuta, donde los ciudadanos han podido disfrutar de unas jornadas de puertas abiertas.
Acompañados por el capitán de corbeta David Castillo, visitamos el buque como unos ‘turistas’ más, mientras hacía escala en Ceuta como parte de su operación de vigilancia marítima, enmarcada en el plan permanente de presencia, vigilancia y disuasión de las Fuerzas Armadas (FAS). Este despliegue refuerza el compromiso con la seguridad nacional, la soberanía y la defensa de los intereses del país. Para el Tornado, esta misión supone su primera operación de larga duración, durante la cual estará más de dos meses lejos de su puerto base en Las Palmas.
El buque, descrito como "una pequeña ciudad" siempre activa, opera bajo un régimen de turnos en el que nada se detiene, "ni siquiera las cocinas", que ofrecen dos servicios por comida. Así lo explica el capitán Castillo, quien nos guio por las áreas accesibles de esta embarcación. Como uno de los buques más modernos de la Armada, el Tornado cuenta con todas las comodidades posibles para un patrullero de altura, incluyendo un pequeño gimnasio situado en el hangar destinado al helicóptero que ocasionalmente opera desde su cubierta.
Durante este despliegue, el Tornado llevará a cabo tareas de vigilancia en espacios de soberanía, incluyendo aguas jurisdiccionales, y realizará actividades de seguridad marítima. Además, colaborará con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en operaciones de control de la inmigración, auxilio y refuerzo de la presencia naval para disuadir actividades ilícitas, como el tráfico ilegal. Desde el seguimiento a buques de guerra rusos hasta la vigilancia de vertidos contaminantes, el Tornado está preparado para alertar a las autoridades pertinentes, y si las advertencias verbales no bastan, su cañón Oto Melara de 76/62 puede ser "muy efectivo", señala el capitán con una sonrisa.
El Tornado, cuarto de los seis BAM bajo el mando del Almirante de Acción Marítima (ALMART), está diseñado para misiones de seguridad marítima, protección de los intereses nacionales y control de espacios de soberanía. Basado en el Arsenal de Las Palmas, destaca por sus avanzadas capacidades operativas, que lo convierten en uno de los patrulleros más versátiles y eficaces de la Armada. Con una tripulación de 41 personas (37 hombres y 4 mujeres) y un Equipo Operativo de Seguridad de la Infantería de Marina, el buque puede albergar hasta 80 tripulantes.
Al final de la visita, el capitán de corbeta Castillo mostró con orgullo la bandera de combate del buque, donada por la Ciudad de Ceuta en 2013, que se guarda en una vitrina en la sala de oficiales. Este símbolo, que solo se iza en combate real, refuerza el vínculo especial del patrullero con la ciudad.
La visita del Tornado ha sido muy bien recibida por los ceutíes, quienes aprovecharon el buen clima para conocer de cerca esta joya de la Armada. Su escala anterior, en febrero de 2024, coincidió con un fuerte temporal de levante, dificultando el acceso. El buque zarpará este lunes para continuar su misión, con escalas programadas en la Base Naval de Rota y Almería, donde la tripulación podrá disfrutar de un merecido descanso.
