Ceuta y su Ejército: un año de vínculos reforzados

Entre el dolor de la pérdida y el orgullo de la entrega, el Ejército ha sido protagonista en Ceuta durante 2024. Héroes anónimos, homenajes sentidos y despedidas memorables marcaron un año en el que la Comandancia General y los ceutíes estrecharon aún más sus lazos

Pascua Militar

La relación entre Ceuta y el Ejército está profundamente enraizada en la historia, la geografía y la relevancia estratégica de esta ciudad. Situada frente al Estrecho de Gibraltar, Ceuta ha sido, durante siglos, un enclave clave para la defensa y el control de rutas comerciales y militares entre Europa y África, así como entre el Mediterráneo y el Atlántico.

Desde su incorporación a la Corona de Castilla en 1580, Ceuta se consolidó como un punto de interés militar fundamental. Su posición geoestratégica convirtió a la ciudad en un bastión defensivo esencial para proteger las fronteras del sur de la península ibérica y garantizar el control del Estrecho de Gibraltar. A lo largo de los siglos, la presencia militar en Ceuta ha sido constante, con el despliegue de fortificaciones, cuarteles y unidades de defensa.

En la actualidad, Ceuta alberga importantes destacamentos del Ejército de Tierra y otras fuerzas armadas españolas. La Comandancia General de Ceuta (COMGECEU), dependiente del Mando de Canarias, organiza las unidades militares de la ciudad. Esta comandancia incluye brigadas y regimientos históricos, como el Grupo de Regulares n.º 54, el Regimiento de Caballería “Montesa” n.º 3 y el Tercio Duque de Alba 2.º de La Legión, entre otros.

La relación entre el Ejército y los ceutíes es estrecha y se caracteriza por la colaboración y el respeto mutuo. A lo largo del año se celebran actos cívico-militares, como desfiles, jornadas de puertas abiertas y conmemoraciones históricas, que fortalecen el vínculo entre la población y las fuerzas armadas. En los dos últimos años, este lazo se ha afianzado aún más desde la llegada de Marcos Llago Navarro como comandante general de Ceuta.

Sin embargo, el año 2024 también ha estado marcado por momentos trágicos en el ámbito castrense. El fallecimiento del cabo Germán Palacios, del Grupo de Regulares n.º 54, durante el ejercicio multinacional “Steadfast Defender 24” en Polonia, fue un duro golpe para la Comandancia General. El accidente tuvo lugar durante una maniobra táctica con fuego real en el campo de entrenamiento de Bemowo Piskie, apenas diez días después del despliegue de las unidades de Ceuta.

Un mes después, la ministra de Defensa, Margarita Robles, presidió un homenaje al cabo Palacios en el Acuartelamiento González-Tablas, sede de los Regulares de Ceuta, destacando su sacrificio y dedicación. Incluso la Marina Polaca rindió tributo al cabo durante su visita a Ceuta: la tripulación del buque escuela *ORP Wodnik* depositó una corona de flores en el cementerio de Santa Catalina en honor a su memoria.

Lamentablemente, esta no fue la única pérdida que golpeó a la Comandancia General. En febrero, el sargento Francisco Espínola Tarifa, de 32 años y alumno de tercer curso en la Academia de Infantería de Toledo (ACINF), falleció en un accidente de tráfico en la A-5 cuando regresaba de unas maniobras de adiestramiento en la Base de Bótoa, en Badajoz. La colisión múltiple en la que se vio involucrado su convoy militar truncó la prometedora carrera del joven suboficial.

No obstante, también hubo noticias positivas. El cabo Enrique Barranquero Barragán, del equipo de guías del Museo de la Legión en Ceuta y perteneciente al Tercio Duque de Alba, demostró su valor y preparación al socorrer a un hombre que sufrió un ataque epiléptico en la cafetería *Cervantes*. Barranquero actuó con rapidez, logrando estabilizar al afectado y evitando que se golpeara o mordiera la lengua. Su intervención, reconocida por la Policía Local, refleja el compromiso de los legionarios incluso fuera del ámbito militar.

Por último, en este recorrido por la actualidad castrense de Ceuta, cabe destacar el paso a la reserva del general Fernando Rocha y Castilla, segundo jefe de la COMGECEU hasta el 23 de agosto.

Nacido en Ceuta, Rocha tuvo el privilegio de despedirse del servicio activo en su ciudad natal, tras más de cuatro décadas de entrega al Ejército de Tierra. Su carácter cercano, empático y afable le hizo merecedor de múltiples homenajes tanto en el ámbito militar como en el civil.