Este sábado, la cubierta del Buque de Asalto Anfibio "Castilla", atracado en el muelle España del puerto de Ceuta, se convirtió en escenario de una Jura de Bandera para personal civil. 130 personas, ceutíes en su mayoría, besaron la enseña nacional en un acto cargado de simbolismo y compromiso.
El evento estuvo presidido por el almirante general José Enrique Delgado Roig, jefe de la Flota, acompañado por el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas Lara, el comandante general de Ceuta, general de división Luis Jesús Fernández Herrero, el comandante naval de Ceuta, capitán de navío Millán Leira Neira, y el comandante del "Castilla", capitán de navío David Antonio Díaz-Caneja Greciano.
Más que una ceremonia
La Jura de Bandera civil no es solo un gesto. Es una declaración pública de lealtad a España, a su Constitución y a sus ciudadanos. Cada beso a la bandera representa un vínculo con las Fuerzas Armadas, una forma de decir “aquí estoy” desde cualquier rincón de la sociedad.
Este tipo de actos refuerzan la conexión entre la ciudadanía y los militares, y en Ceuta, donde la presencia castrense forma parte del día a día, adquiere un significado especial. La ciudad autónoma vuelve a demostrar que la defensa no es solo cosa de uniformes.
En la cubierta del Buque de Asalto Anfibio “Castilla”, atracado en el muelle España del puerto de Ceuta, el Almirante de la Flota José Enrique Delgado Roig se dirigió a los 130 civiles que participaron en la Jura de Bandera. Su intervención, directa y cargada de simbolismo, dejó claro que el compromiso con España va más allá del uniforme.
Ceuta, ciudad marinera y vigía del estrecho
El almirante abrió su locución agradeciendo al presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas, y a su equipo de gobierno por hacer posible “este sencillo y sin embargo tan emotivo acto”. Destacó el entorno privilegiado de la ciudad, “españolísima, marinera, puerta y vigía del estrecho”, como el escenario perfecto para una ceremonia “profundamente afectiva y cargada de simbolismo”.
Un gesto libre y consciente
Delgado Roig subrayó que la Jura de Bandera civil es “un gesto voluntario, libre y consciente” con el que los presentes renuevan su compromiso con España, sus valores y su historia. “La bandera que hoy habéis jurado no es sólo un trozo de tela ondeando al viento. En sus colores, el rojo y el gualda, se encierra el sacrificio de generaciones de españoles”.
La bandera, guía en la mar y en tierra
Con palabras que resonaron entre los asistentes, el almirante recordó que “los militares sabemos bien lo que significa la bandera. Ante ella rendimos honores al izarla cada mañana y ante ella juramos servir con lealtad hasta el último aliento. En la mar es nuestra guía, nuestro orgullo y nuestro consuelo en los momentos difíciles”.
El amor a España se demuestra con hechos
“Vuestro juramento es también un recordatorio para todos. El amor a España no se mide por las palabras sino por los hechos”, sentenció. Para Delgado Roig, amar a la patria es “trabajar con honestidad, respetar a los demás, cumplir con el deber y contribuir cada día al bien común”.
Ciudadanos comprometidos
El almirante destacó que esta jura es una expresión pública de compromiso, “una promesa que cada uno de vosotros se hace a sí mismo y que puede poner en práctica en cualquier labor de la sociedad en que vive”. Y añadió: “Mostrar públicamente estos sentimientos es un símbolo de vuestra valentía y compromiso”.
Cultura de defensa compartida
Delgado Roig puso en valor el papel de la ciudadanía en la defensa nacional: “Con vuestro juramento o promesa contribuís de manera decisiva a la consolidación de la cultura de defensa en España”. Reivindicó que la defensa no es solo tarea de las Fuerzas Armadas, sino “la integración de todos los esfuerzos materiales, morales e intelectuales de una nación”.
Un cierre con raíces
El almirante cerró su intervención con un agradecimiento a todos los que hicieron posible el acto, desde la dotación del “Castilla” hasta la Comandancia General de Ceuta. Y pidió a la Virgen de África y a la Virgen del Carmen “que nos ayuden a ser ciudadanos de bien por el bien de España”.
Con voz firme, concluyó: “En nombre de la Armada y de todos los marinos de España, enhorabuena y que la bandera que habéis besado os inspire siempre a vivir con honor y lealtad y con orgullo de ser españoles. Jefe de Compañía, mando firmes. ¡Viva España. Viva el Rey!”
Ceuta, puerto de compromiso
La elección del "Castilla" como escenario no fue casual. El buque, símbolo de capacidad anfibia y proyección exterior, se convierte por unas horas en plataforma de unión entre civiles y militares. Desde su cubierta, Ceuta lanza un mensaje claro: la defensa de España también se hace desde aquí.
Este acto, sencillo pero potente, deja claro que el compromiso con la patria no entiende de edades, profesiones ni rangos. Basta con querer formar parte.
