La Delegación del Gobierno en Ceuta ha remitido a la Secretaría de Estado de Migraciones toda la información relativa a la agresión sexual cometida el pasado sábado 26 de julio por un joven residente en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) contra una enfermera del propio centro. El caso, que ha generado un profundo malestar entre los trabajadores y ha suscitado reacciones políticas y sindicales, ya está en manos del Ejecutivo central, que analiza los hechos para valorar posibles medidas.
El silencio de Delegación del Gobierno se ha roto este martes, tras confirmar que el caso ha sido formalmente elevado a Madrid. La Secretaría de Estado de Migraciones ya tiene en su poder los informes y testimonios recabados tras la agresión. Según fuentes oficiales, el Ministerio está analizando la situación y se prevé que en los próximos días se tomen decisiones al respecto.
Los hechos
El agresor, un joven de 20 años natural de Guinea Conakry, llevaba apenas diez días en la ciudad autónoma tras haber resultado herido al saltar la valla fronteriza entre Marruecos y España. Fue atendido inicialmente en el Hospital Universitario de Ceuta y trasladado al CETI con un tratamiento farmacológico prescrito.
Los hechos tuvieron lugar en el área sanitaria del centro, donde la víctima desempeñaba su labor asistencial. Según su testimonio, tras sufrir la agresión, informó de inmediato al personal de seguridad, pero la dirección del CETI no activó protocolo alguno ni adoptó medidas preventivas. La enfermera, ante la inacción de los responsables del centro, optó por contactar directamente con la Policía Nacional, que acudió al recinto, procedió a la detención del agresor y formalizó la correspondiente denuncia.
Diferentes sectores se han pronunciado ya
Sindicatos como Solidaridad han mostrado su respaldo a la víctima y han denunciado públicamente la “pasividad” de la dirección del CETI en casos previos de agresiones, tanto físicas como verbales, a trabajadores del centro. En este sentido, el sindicato estudia llevar la gestión del director, Antonio Bautista, ante la Fiscalía, al considerar que su actuación podría haber vulnerado los derechos laborales y personales del personal asistencial. Este sindicato asegura que este no es un caso aislado. En los últimos meses se han producido varios incidentes violentos en el CETI que, según denuncian, han sido “minimizados o directamente silenciados” por la dirección del centro. “No es solo esta agresión sexual, es un cúmulo de situaciones que están provocando un grave deterioro de las condiciones laborales y personales de quienes trabajamos aquí”, lamenta un trabajador.
Por su parte, formaciones políticas como VOX han exigido el cese inmediato del director y una revisión profunda de los protocolos internos de actuación ante situaciones de violencia. También han instado al Gobierno a reforzar la seguridad y protección del personal sanitario y asistencial que trabaja en este tipo de instalaciones.
Por el momento, se desconoce si la Secretaría de Estado impulsará cambios en la dirección del CETI o si adoptará medidas específicas a raíz de lo ocurrido.

