El Consejo de Gobierno ha aprobado un gasto plurianual de 86 millones de euros para un nuevo contrato de gestión de la Planta de Transferencias de Residuos que tendrá una duración de diez años. Según anunció Alejandro Ramírez, consejero de Fomento y Medio Ambiente y portavoz del Ejecutivo ceutí, este contrato entrará en vigor el próximo septiembre, tras más de un año de retrasos y cambios significativos respecto al plan inicial del Gobierno de Vivas.
En el proyecto original, se contemplaba un contrato de cinco años con un coste de 28,2 millones de euros. Sin embargo, el aumento en los costes y las demandas de la empresa gestora actual, Urbaser, han elevado la cifra hasta 86 millones. Este presupuesto incluye el traslado de residuos a la Península, uno de los aspectos más críticos que seguirá en manos de Urbaser, obligado a subrogar el flete del buque a navieras como Peregar para garantizar el transporte marítimo de los desechos y las mercancías 'peligrosas'.
Ante el alto coste de esta operación, el Ejecutivo local ha solicitado al Gobierno central que asuma el gasto completo del transporte marítimo, tal como establece la normativa vigente. De aceptarse esta medida, la Ciudad podría ahorrar entre cuatro y cinco millones de euros anuales.
Ramírez expresó confianza en que el nuevo contrato proporcione una solución estructural y sostenible a la gestión de residuos en Ceuta, aunque reconoció que los retrasos anteriores generan dudas sobre la puntualidad de la licitación.