Rehabilitación

Arrancan las obras del nuevo centro de menores en la antigua prisión de Los Rosales


La vieja cárcel de Los Rosales será rehabilitada para albergar un nuevo centro con capacidad para 94 menores. La obra, adjudicada por 7,6 millones de euros, dará respuesta a una necesidad urgente en Ceuta

obras cárcel de Los Rosales centro de menores / S. I.
photo_camera El abandono convirtió el recinto penitenciario en un problema de salud pública / S. I.

La antigua prisión de Los Rosales, convertida en foco de insalubridad tras su cierre, comienza su transformación en un centro de acogida para menores extranjeros no acompañados. Las obras, con un presupuesto de 7,6 millones, suponen el fin de una etapa y la creación de un recurso estructural para Ceuta.

obras cárcel de Los Rosales centro de menores / S. I.
El proyecto incluye la rehabilitación de la fachada protegida y el edificio de acceso

Máquinas dentro, basura fuera. La vieja prisión de Los Rosales ya no es un refugio improvisado ni un foco de insalubridad. Las máquinas han entrado para comenzar el desescombro y transformar el recinto en un nuevo centro de acogida de menores extranjeros no acompañados, con capacidad para 94 plazas.

La actuación, que ejecuta la UTE formada por Invesia Construcciones y Servicios S.L. y Vialquivir Infraestructuras S.L., ha sido adjudicada por 7,6 millones de euros y contempla un plazo de ejecución de 18 meses. La obra incluye la rehabilitación de la fachada protegida y del edificio de acceso, únicos elementos que conservarán la memoria del lugar.

Una necesidad urgente para Ceuta

El nuevo centro responde a una necesidad estructural. Ceuta lleva años desbordada por la presión migratoria que protagonizan menores no acompañados procedentes de Marruecos. La Ciudad ha tenido que improvisar recursos, desde La Esperanza hasta las naves del Tarajal, sin las condiciones mínimas para atender a estos jóvenes.

obras cárcel de Los Rosales centro de menores / S. I.
El nuevo centro contará con cinco módulos diferenciados y zonas exteriores para el ocio

Ahora, a pocos metros del centro de Hadú, se levanta esta nueva infraestructura que pretende ofrecer un entorno más digno, seguro y adaptado.

Dos programas, cinco módulos

El proyecto contempla dos programas de atención diferenciados: uno residencial con 76 plazas, y otro de primera acogida con capacidad para 18 menores (14 ordinarios y 4 en módulos especiales como enfermería). Cada unidad estará estructurada por criterios como la edad, el sexo, el desarrollo evolutivo o los vínculos familiares.

Los cinco módulos funcionarán de manera independiente, cada uno dotado de salas de estar, comedores, dormitorios, baños y zonas exteriores para el juego, el deporte o el esparcimiento.

La propuesta arquitectónica, redactada por Tragsa en coordinación con los técnicos del área de Menores, persigue evitar la masificación y facilitar una intervención educativa y social más eficaz.

Fin de una etapa

El derribo progresivo de los antiguos módulos penitenciarios pondrá fin a un espacio que, durante años, fue improvisado por quienes no tenían otro techo. Desde su cierre, el recinto se había convertido en un problema de salud pública por la acumulación de basura y la presencia de personas en riesgo.

 

La opción de reutilizar la prisión como centro alternativo a Punta Blanca llegó a barajarse, pero finalmente se apostó por una solución definitiva. La vieja cárcel de Los Rosales será sustituida por un recurso pensado para cuidar, acoger y proteger.