El proyecto Cirugías Solidarias, en cuya gestión está involucrado el director de Cooperación Internacional del Colegio de Médicos de Ceuta, Francisco García Lanzas, ha permitido intervenir quirúrgicamente en el Hospital Puerta del Mar de Cádiz a dos niños de Guinea Bissau aquejados de una dolencia cardíaca derivada de una enfermedad reumática. Los dos pequeños ya han sido dados de alta.
La enfermedad reumática, común en la infancia y causada por infecciones de garganta no tratadas adecuadamente, puede llevar al desarrollo de cardiopatías con altas probabilidades de mortalidad antes de los 18 años si no se accede a una cirugía a tiempo. Estas dos cirugías exitosas elevan a seis el número de pacientes operados a través de este programa de cooperación con el apoyo del Puerta del Mar.
Durante su estancia en Cádiz, los niños han sido acogidos por la oenegé Aída y la Asociación Infancia Solidaria. García Lanzas ha calificado de «fundamental» la aportación de los jefes de servicio del Puerta del Mar, Tomás Daroca, responsable de Cirugía Cardíaca, y Germán Calle, jefe de Cardiología, quienes lideraron las intervenciones.
La recuperación y el seguimiento de los niños continuarán en su país de origen a cargo del médico que fue formado por el García Lanzas hace tres años. Este médico guineano, que también se especializó durante dos meses en Ceuta, cierra un círculo de cooperación y formación médica, garantizando que los niños puedan recibir el cuidado necesario tras su regreso a casa.
Próximos proyectos
El próximo enero, dos médicos de familia de la República Democrática del Congo llegarán a Ceuta para realizar una estancia de formación de un mes y medio en cuidados paliativos y cardiología, áreas en las que el país presenta una significativa escasez de especialistas, a pesar de contar con más de 100 millones de habitantes. La formación de estos médicos beneficiará al Hospital de Monkole, en Kinshasa, como parte de un esfuerzo por ampliar la capacitación en estos servicios esenciales.
Actualmente, el doctor García Lanzas se encuentra en la isla de Tonga, en el Pacífico Sur, donde está formando a médicos internistas locales en ecocardiografía y cardiología. Tonga, un archipiélago de poco más de 100.000 habitantes, carece de servicios especializados en cardiología, lo que obliga a los pacientes a viajar a las islas Fiji o Nueva Zelanda para recibir atención, un esfuerzo logístico y económico difícil de asumir para la mayoría. La formación busca capacitar a los médicos locales para que puedan proporcionar asistencia en su propio país, mejorando la calidad asistencial y reduciendo la necesidad de traslados costosos.
El Colegio de Médicos de Ceuta ha reafirmado su compromiso con la mejora de la salud a nivel global, a través de proyectos de cooperación y formación médica que permiten a los profesionales locales adquirir habilidades clave para atender a sus comunidades, sin necesidad de desplazarse a otros países.