La Ciudad invertirá más de 735.000 euros en la conservación de las Murallas Meriníes

El 70% de la financiación correrá a cargo del Ministerio y las obras podrían comenzar en un plazo de cuatro a cinco meses tras la licitación

Murallas Meriníes
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El Consejo de Gobierno ha aprobado el gasto para iniciar el expediente de contratación de la segunda fase de conservación y consolidación de las Murallas Meriníes, una actuación que contará con una inversión total de 735.769,88 euros, según explicó el portavoz del Ejecutivo local, Alejandro Ramírez, tras la reunión celebrada este martes.

De la cuantía global del proyecto, el Ministerio financiará el 70%, lo que supone 515.038,22 euros, mientras que la Ciudad Autónoma aportará el 30% restante, cifrado en 220.730,26 euros, cantidad que se distribuirá en dos anualidades presupuestarias.

Ramírez recordó que esta intervención corresponde a la segunda fase de los trabajos, centrada en la consolidación y conservación de las torres seis y siete, tras una primera actuación finalizada en años anteriores. En este momento, la aprobación del gasto permite iniciar el procedimiento administrativo de licitación pública, que será gestionado por el área de Educación junto al departamento de Contratación.

En cuanto a los plazos, el portavoz señaló que, si no se producen incidencias ni recursos durante la tramitación del expediente, el inicio de las obras podría producirse en un plazo aproximado de cuatro a cinco meses, atendiendo a los tiempos medios actuales de adjudicación.

Durante su comparecencia, Ramírez también se refirió a la situación de limpieza en el entorno de las murallas, especialmente en la barriada de Villajovita, una cuestión que había sido objeto de preocupación vecinal. En este sentido, aseguró que desde hace meses se han reforzado las labores de limpieza y mantenimiento, tanto a través del medio propio Tragsa como mediante la empresa concesionaria del servicio.

Asimismo, destacó que recientemente se ha llevado a cabo una reorganización de los contenedores, que anteriormente se encontraban adosados a la muralla, trasladándolos a ubicaciones más adecuadas, y se ha acondicionado la zona baja del recinto. “Se trata de un espacio que debemos proteger especialmente por su alto valor patrimonial”, subrayó el portavoz.

La actuación forma parte del compromiso del Ejecutivo local con la preservación del patrimonio histórico, combinando la intervención arquitectónica con medidas de mantenimiento y mejora del entorno urbano.