La Ciudad ha reforzado hoy su capacidad de respuesta en situaciones de emergencia mediante la renovación de dos convenios clave en el ámbito de la protección civil. El consejero de Presidencia y Gobernación, Alberto Gaitán, ha formalizado los acuerdos con la Asociación Unidad Canina de Operaciones de Rescate (UCOR) y con el Colegio Oficial de Psicólogos de Ceuta (COPCE), con el propósito de mejorar tanto los recursos técnicos como la atención psicosocial en contextos críticos.
Por un lado, el convenio con UCOR —entidad sin ánimo de lucro especializada en el adiestramiento de perros para labores de localización de personas desaparecidas— permitirá mantener y activar la unidad canina en situaciones de emergencia. El acuerdo, que tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de este año, contempla una subvención nominativa de 7.000 euros para sufragar gastos esenciales como la formación técnica, los entrenamientos diarios, el mantenimiento de los animales y la participación en simulacros y operativos reales.
UCOR colaborará con la Ciudad no solo en intervenciones activas sino también en labores preventivas, fortaleciendo la preparación operativa ante eventuales catástrofes. El convenio ha sido suscrito por el presidente de la entidad, Álvaro de Miguel, y contempla además la realización de entrenamientos periódicos y la implicación en jornadas formativas junto a los equipos de emergencia locales.
En paralelo, el segundo acuerdo suscrito por Gaitán con el COPCE —representado por su presidenta, Lola Escalante— persigue garantizar una atención psicológica inmediata, profesional y continuada ante situaciones de alto impacto emocional como suicidios, naufragios, accidentes mortales, desapariciones, catástrofes naturales o atentados.
Dotado con una subvención nominativa de 15.000 euros, el convenio incluye la puesta en marcha de un servicio de guardia psicológica operativo las 24 horas del día durante los 365 días del año. El COPCE se compromete a movilizar profesionales en un plazo inferior a 40 minutos desde su activación. La intervención abarcará desde el acompañamiento a familiares durante fases críticas —como la espera, el reconocimiento de cadáveres o los velatorios— hasta el apoyo a los propios intervinientes, como agentes de seguridad o servicios sanitarios.
Asimismo, se incluyen acciones formativas para psicólogos, campañas de sensibilización dirigidas a la ciudadanía sobre la gestión emocional en crisis y mecanismos de colaboración con los equipos de emergencias en materia de comunicación con víctimas.
Para asegurar la correcta ejecución de ambos convenios, se constituirán sendas comisiones de seguimiento integradas por representantes de las entidades firmantes y de la Consejería de Presidencia, con el fin de supervisar el cumplimiento de los objetivos, coordinar esfuerzos y resolver cualquier posible incidencia.