Día sí y día también, los contenedores inteligentes instalados en Ceuta para reciclar ropa son objeto de actos vandálicos. Esta pasada noche, uno apareció volcado en plena acera, en las inmediaciones de la calle Real, con decenas de prendas esparcidas por el suelo. La escena, cada vez más habitual, pone en duda la eficacia del sistema antivandalismo por la que la Ciudad invirtió una cuantiosa cantidad de euros.
Vandalismo diario en los contenedores
Los 60 contenedores inteligentes —30 para ropa usada y 30 para aceite— instalados hace poco más de un año en Ceuta no resisten el vandalismo. Aunque cuentan con pintura ignífuga y sistemas de seguridad, la mayoría han sido abiertos a la fuerza. La ropa que no interesa a los saqueadores queda tirada en la vía pública.
El episodio de esta pasada noche
En las inmediaciones de la calle Real, un contenedor apareció volcado en plena acera. Decenas de prendas cubrían el suelo. La imagen, denunciada por vecinos, refleja una rutina que se repite en barriadas y zonas céntricas. Unas acciones que demuestran que el supuesto sistema antivandalismo de los contenedores que el área de Cristina Zafra, directora general de Medio Ambiente y Movilidad Urbana, compró no cumplen la función por la que se pagó por 30 contenedores -más otros 30 de recogida de aceites usados- unos 200.000 euros.
Una inversión bajo escrutinio
La compra de los contenedores costó unos 200.000 euros, financiados en un 90% por fondos europeos Next Generation. El proyecto forma parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y busca cumplir con la Ley 7/2022 de residuos, que obliga a recoger selectivamente residuos textiles a partir de 2025.