La seguridad en la frontera de Ceuta es una de las principales ocupaciones y preocupaciones de la Delegación del Gobierno. Detrás de cada detalle, por mínimo que sea, hay mucho trabajo silencioso que no trasciende a la opinión pública, por motivos obvios de seguridad.
El final del verano de este 2024 fue uno de los más tensos en materia migratoria que se recuerdan, exceptuando los sucesos de mayo de 2021. En la última semana de agosto, se multiplicaron los intentos de cruzar a nado a través del espigón del Tarajal. Ante el despliegue de fuerzas por parte de las autoridades marroquíes en Castillejos, que llegaron a blindar la playa más cercana a la frontera, se desató una oleada de vídeos en redes sociales que convocaban un pase masivo para el 15 de septiembre.
Miles de personas se congregaron en Castillejos, muchas de ellas eran menores de edad, publicitando en las redes su intención de cruzar a Ceuta. En ese momento se encendieron todas las alarmas, y Ceuta volvía a ser el foco informativo de la inmigración a nivel nacional e internacional. Pero, finalmente, la frontera de Ceuta no se violentó.
A pesar del nerviosismo generalizado en aquellas fechas, con presencia de medios de comunicación nacionales en el perímetro y la llegada de algún político para lanzar sus discursos desde el Tarajal, la actitud de los responsables de la seguridad de Ceuta era de cautela tranquila. La delegada del Gobierno, Cristina Pérez, hace balance de los días previos a ese 15 de septiembre que pasarán a la historia como el día que no pasó nada en Ceuta. Pero detrás de ese "no pasó nada", hay mucho trabajo y "muchísimas horas de reuniones de trabajo, de no parar, de no dormir y de estar a pie de frontera", señalaba Pérez, subrayando que "hay asuntos que por motivos de seguridad no puedo transmitir". No es un problema de transparencia, "es un problema de seguridad", puntualizaba la delegada.
Pérez ha resaltado, en numerosas ocasiones, la importancia de la colaboración de Marruecos para impedir el pase, con un despliegue de fuerzas sin precedentes en Castillejos y en el perímetro fronterizo marroquí. "A veces se nos olvida que somos vecinos y que tenemos que tener buenas relaciones con el país alauita. Ellos han hecho una labor de contención del fenómeno migratorio impresionante, sin precedentes en la historia", recalcaba la delegada, enfatizando el trabajo que, en materia de relaciones internacionales, está realizando el Gobierno de España con el de Marruecos.
Aunque no faltaron voces que pusieron en duda la respuesta tanto de la Policía Nacional y la Guardia Civil en el caso de que Marruecos no hubiera prestado su apoyo en la contención de los inmigrantes en la frontera. Pérez aseguraba que "las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado están preparadas para cualquier contingencia que se presente". Además, añadía, se cuenta con el Servicio de Inteligencia "que también nos informa de lo que va sucediendo". Pérez no dejaba pasar la ocasión para afirmar contundentemente: "estamos preparados".
"Cuento con los mejores, y los mejores son los guardias civiles y los policías nacionales que están todo el día pendientes" aseveraba Pérez, que confesaba que cuando la alerta del día 15 de septiembre "me trasladé al COS (Centro Operativo de Servicios de la Guardia Civil) y recibí tranquilidad porque veía esos profesionales totalmente entregados".
Pérez destacaba que, a diferencia de gobiernos anteriores, "somos capaces de llevarnos bien con Marruecos". "La labor de Marruecos ha sido extraordinaria" y quien no la reconoce es "quien pretende poner un muro al campo, quien pretende ponerle vallas al hambre", porque para Cristina Pérez se trata de "un problema de humanidad". La delegada enfatizaba que "el problema es que niños de 15 años se lanzaban al mar buscando un futuro mejor y encontraban la muerte". Ante tal drama humanitario, recordaba que recibe una llamada alertando de la presencia de un cadáver en aguas ceutíes "se te parte el alma y da igual el motivo de seguridad, si me permiten, es un problema humano, de vidas".
Además de los efectivos destinados en Ceuta, en aquellas fechas Interior envió refuerzos "por si era necesaria su intervención", tanto humanos como materiales. En momentos de tensión migratoria, "hemos tenido refuerzos, con efectivos de la península que se han trasladado a Ceuta por si era necesaria en su intervención, tanto en la Unidad de Intervención de la Policía Nacional, la UIP, como en GRS, de Guardia Civil, que han venido en momentos, críticos o complicados para la seguridad de de nuestra ciudad", concluía Cristina Pérez no sin antes apuntar que "Ceuta importa en el Gobierno de España" y no solo en sucesos como el de mayo de 2021, en el que Sánchez "paró la agenda para venir a la ciudad, sino en el diario. Él sabe lo que se juega con la ciudad", sentenciaba la delegada del Gobierno, Cristina Pérez.