Cristina Pérez recibe a los policías que salvaron la vida de un bebé en el Tarajal

Un acto breve pero emotivo. La delegada del Gobierno reconoce la labor de los policías Pareja y Córdoba, cuya intervención salvó la vida de un bebé en la frontera. “Son un orgullo para todos”, afirmó Pérez

La delegada del Gobierno, Cristina Pérez, junto al jefe de Frontera y a los policías que salvaron la viva a un niño en el Tarajal
photo_camera La delegada del Gobierno, Cristina Pérez, junto al jefe de Frontera y a los policías que salvaron la viva a un niño en el Tarajal

La delegada del Gobierno en Ceuta, Cristina Pérez, ha recibido este martes a los agentes de la Policía Nacional que reanimaron a un bebé en la frontera del Tarajal. Un gesto cargado de simbolismo que pone rostro al compromiso y la sangre fría de quienes protegen cada día uno de los puntos más sensibles de Europa.

La madrugada del 22 de septiembre quedará grabada en la memoria de dos agentes de la Policía Nacional y de una familia que, en cuestión de segundos, pasó del miedo al alivio. En la frontera del Tarajal, los policías nacionales Pareja y Córdoba intervinieron de urgencia para reanimar a un bebé que sufría problemas respiratorios. Su rápida reacción consiguió salvarle la vida.

Este martes, la delegada del Gobierno, Cristina Pérez, ha recibido a los agentes en la sede de la Delegación. El acto, más allá de lo protocolario, quiso poner rostro al valor y a la vocación de servicio que, en palabras de Pérez, “son un orgullo para todos nosotros”. En el acto también ha estado presente del jefe de Frontera, Pablo Gómez

La delegada no escatimó en reconocimiento: “Este acto demuestra una vez más el espíritu de servicio que caracteriza a nuestra Policía Nacional. Su valentía y compromiso son un ejemplo para toda la ciudadanía”.

El encuentro fue breve, pero cargado de simbolismo. Los agentes, visiblemente discretos, recibieron el agradecimiento institucional en representación de una plantilla que convive cada día con la presión de trabajar en uno de los puntos fronterizos más sensibles de Europa.

La historia, sin embargo, no se queda solo en una foto oficial. Tras ella, se esconde la imagen de un bebé que volvió a respirar gracias a la determinación de dos policías que entendieron que cada segundo contaba.