Menos alcohol y más conciencia: Ceuta avanza en prevención en plena irrupción del movimiento sober curious

El balance del PSDOCA confirma que la ciudad mantiene cifras muy por debajo de la media nacional, con más de 4.000 jóvenes y 540 familias atendidos este año. En el Día Mundial sin Alcohol, también emerge una reflexión global: la irrupción del movimiento sober curious, cada vez más presente entre los jóvenes

hombre rechazando vaso de alcohol
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Coincidiendo con el Día Mundial sin Alcohol, que se celebra este sábado bajo el lema “Nos importa la salud, la infancia, la adolescencia”, la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales ha presentado el balance anual del Plan sobre Drogas y Otras Conductas Adictivas (PSDOCA) y los datos de la Encuesta ESTUDES 2025. El documento confirma un trabajo preventivo continuo, sostenido y coordinado, que mantiene a Ceuta en cifras significativamente inferiores al promedio nacional en consumo de alcohol entre adolescentes de 14 a 18 años.

El Día Mundial sin Alcohol, instaurado en 1987 por la Organización Mundial de la Salud, busca concienciar sobre los riesgos del consumo y promover hábitos de vida saludables. La Ciudad se suma este año distribuyendo cartelería oficial que recuerda la prohibición de vender alcohol a menores, una medida reforzada desde el Grupo Nacional de Trabajo sobre Alcohol y Menores, en el que Ceuta participa de forma activa.

Una presencia reforzada en centros educativos, familias y espacios de ocio

Según el balance presentado, el Área de Prevención del PSDOCA ha intensificado sus intervenciones en institutos, barrios y zonas de ocio juvenil. Entre sus actuaciones destacan: la implantación del Programa SKAPA en todos los centros de Secundaria; más de 2.300 jóvenes atendidos en talleres sobre alcohol, tabaco, cannabis y bebidas energéticas; la formación de 540 padres y madres con herramientas para prevenir desde el hogar; el despliegue de la Unidad Móvil RULE en entornos escolares y nocturnos, que ha alcanzado a más de 4.000 adolescentes; y la organización de medio centenar de talleres de ocio alternativo para alumnado de 4º de ESO. Todo ello acompañado de material gráfico y formativo que se ha distribuido de manera sistemática en los centros educativos.

Los datos de la Encuesta ESTUDES vuelven a situar a la ciudad por debajo de la media española. En Ceuta, el 34,9 % del alumnado afirma haber consumido alcohol alguna vez, frente al 73,9 % del conjunto del país; en los últimos 30 días, la cifra se reduce al 25,5 % frente al 51,8 % nacional. Este patrón se repite en indicadores de riesgo: el 15,5 % reconoce haberse emborrachado (44 % en España) y el binge drinking alcanza el 9,5 % (24,7 % en España).

A pesar de los datos favorables, el informe detecta un ligero repunte respecto a 2023, especialmente entre jóvenes de 14 y 17 años. Además, un 8,6 % reconoce haber comprado alcohol directamente en establecimientos pese a la prohibición legal, y el 14 % declara mezclar alcohol con bebidas energéticas, una práctica que se mantiene estable.

Un trabajo coordinado mientras se espera el nuevo marco normativo estatal

La Consejería insiste en la necesidad de aprobar cuanto antes la nueva Ley estatal de prevención del consumo de alcohol en menores, actualmente en tramitación. Mientras tanto, la Comisión de Alcohol y Menores de Ceuta continúa trabajando con entidades educativas, sanitarias, fuerzas de seguridad y asociaciones juveniles para blindar la protección de los jóvenes en todos los entornos.

La otra cara del Día Mundial sin Alcohol: la Generación Z y el auge del sober curious

En paralelo al análisis institucional, la efeméride invita a situar el foco en una transformación social más amplia. A nivel global, la Generación Z está protagonizando un cambio de hábitos sin precedentes: cada vez más jóvenes se declaran sober curious, un movimiento que promueve la sobriedad consciente y cuestiona la normalización del consumo de alcohol como parte de la diversión.

Estudios recientes -como los de la consultora Mintel, que señala que un tercio de los jóvenes de 18 a 24 años no bebe alcohol- apuntan a un cambio cultural que conecta con la preocupación por la salud mental, el autocuidado y la búsqueda de socializaciones menos vinculadas al consumo. También informes de NCSolutions o análisis publicados en medios como The Guardian y El País sitúan esta tendencia como una respuesta generacional ante la ansiedad, la presión social y el cansancio de una cultura de ocio asociada tradicionalmente al exceso.

Este giro se alinea, de forma natural, con los objetivos del PSDOCA: entornos más seguros, socializaciones alternativas y un enfoque preventivo que gana fuerza entre adolescentes y jóvenes en todo el mundo. La sobriedad por elección deja de ser una anomalía para convertirse en una opción identitaria, especialmente entre quienes buscan experiencias más auténticas y menos condicionadas por el alcohol.