El Parque de Bomberos de Ceuta incorpora ocho vehículos, un gimnasio, el sistema Safe City y un innovador método de gestión de mangueras para incendios de gran envergadura.
El Parque de Bomberos de Ceuta luce hoy distinto. Lo ha comprobado de primera mano el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, acompañado por el consejero de Presidencia y Gobernación, Alberto Gaitán, y el jefe del Cuerpo, Miguel Ángel Ríos. El recorrido ha puesto en valor una modernización que no se queda en lo estético: gimnasio, pasarela y, sobre todo, medios que apuntalan la capacidad de respuesta ante emergencias.
Desde finales de 2024, el plan de renovación del parque móvil ha sumado ocho nuevos vehículos: tres bombas rurales pesadas, una bomba urbana ligera, una unidad mixta de transporte de personal y carga, un vehículo de intervención ligera, un furgón de reserva de aire y un vehículo de mando y jefatura. La culminación llegará en 2026 con la incorporación de un vehículo autoescala, dentro de una inversión que supera los tres millones de euros.
Por otro lado también se ha recalcado la importancia del sistema Safe City, una red integral de videovigilancia y comunicaciones que refuerza la seguridad desde el propio Parque de Bomberos. Vivas ha podido comprobar su funcionamiento: cámaras capaces de detectar calor en tiempo real, imágenes de alta calidad día y noche, y un centro de control que permite anticiparse a incendios forestales, coordinar rescates y reducir tiempos de respuesta.
Innovación desde dentro: gestión de mangueras por colores
Además de las mejoras estructurales y tecnológicas, los Bomberos de Ceuta presentaban hace unas semanas un nuevo sistema de organización de líneas de manguera para incendios de gran envergadura.
El método responde a un problema habitual en plena emergencia: identificar con rapidez qué línea debe ser cortada sin interrumpir el suministro de agua a otros compañeros. Como explica el Cuerpo: “Cuando todas las líneas de salida de bomba están ocupadas y se nos pide por radio ‘corta mi línea’, puede ser difícil identificar con certeza a qué línea se refiere la orden, lo que podría dejar a otros compañeros sin suministro de agua”.
La solución ha sido crear un sistema de colores:
-
Cada salida de bomba se marca con un color específico.
-
Ese mismo color se replica en la lanza y en un alambre maleable conectado.
-
Bastará con nombrar el color para que el operador identifique y corte la línea correcta.
Un procedimiento que gana tiempo, reduce errores y aumenta la seguridad en intervenciones tanto urbanas como forestales.

