25 años de Gobierno

Un liderazgo que no se rinde: 25 años de Juan Vivas al frente de Ceuta

Kissy ha sido la encargada de inaugurar el acto conmemorativo de los 25 años de Juan Vivas al frente del Gobierno de Ceuta

Kissy Chandiramani durante su intervención / L.Ortiz
photo_camera Kissy Chandiramani durante su intervención / L.Ortiz

El acto institucional celebrado con motivo de los veinticinco años de Juan Jesús Vivas al frente del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta ha comenzado con la intervención de Kissy Chandiramani, primera en tomar la palabra, quien ha realizado un recorrido detallado y reflexivo por un cuarto de siglo de gestión política e institucional marcada, según ha expuesto, por “la visión de Estado, el liderazgo estratégico y un profundo sentido de la responsabilidad”.

En su discurso, Kissy ha subrayado que el presidente nunca ha entendido la situación de Ceuta como una realidad aislada ni como una reivindicación puntual, sino como una parte esencial del proyecto constitucional de 1978. En este sentido, ha destacado que Vivas ha defendido de forma constante que la singularidad de la ciudad no constituye una excepción, sino “una expresión legítima de la España plural, integrada y diversa”.

La primera interviniente ha definido el liderazgo de Juan Vivas como un “liderazgo sereno y estratégico”, caracterizado por la capacidad de esperar cuando ha sido necesario, de negociar cuando las circunstancias lo han exigido y de resistir en los momentos más complejos. Ha destacado asimismo su templanza ante la presión y su forma de ejercer la autoridad institucional, basada en la firmeza sin estridencias y en la defensa de los intereses de Ceuta “sin levantar la voz innecesariamente, pero sin bajar nunca la cabeza”.

Para ilustrar esa forma de entender la acción pública, Kissy ha recurrido a una comparación con Rafa Nadal, resaltando que “no da bola por perdida nunca”, poniendo en valor la perseverancia, la constancia y la capacidad de no dar nunca una causa por perdida. También ha afirmado que “Gobernar no es un sprint, es un maratón”, señalando que 25 años al frente de una institución son la mejor prueba de resiliencia, trabajo continuado y convicción.

Uno de los ejes centrales de la intervención ha sido la convicción expresada en numerosas ocasiones por el propio presidente de que “no se puede querer a España si no se quiere a Ceuta”. Kissy ha señalado que esta frase no es una consigna, sino una auténtica declaración de principios y una forma de entender la pertenencia, la identidad y el compromiso con la ciudad. En este sentido, puso en valor que, tanto en los momentos más favorables como en los más difíciles, Juan Vivas “ha antepuesto siempre el interés general de Ceuta a cualquier cálculo político y ha mantenido la convivencia como una línea roja infranqueable”. 

Los 25 años de Vivas, tres grandes etapas 

Durante su intervención, Kissy ha estructurado los 25 años de gobierno en tres grandes etapas. La primera de ellas estuvo orientada a garantizar que los servicios públicos alcanzaran niveles de calidad equiparables a los del resto del territorio nacional. Así, ha recordado que, cuando Vivas asumió la Presidencia en el año 2001, uno de los principales retos era que ningún ceutí tuviera menos oportunidades ni menos servicios que cualquier otro ciudadano español. En ese periodo se impulsaron infraestructuras clave relacionadas con el agua, la seguridad ciudadana y la limpieza, se cerró el vertedero de Santa Catalina y se acometió una profunda transformación urbanística de la ciudad, con actuaciones en accesos, equipamientos sanitarios y universitarios, así como en la conservación del patrimonio cultural. “No se trataba solo de hacer obras, sino de dignidad y de igualdad real”, ha subrayado. 

La segunda etapa estuvo marcada por la responsabilidad y la estabilidad durante los años de la crisis económica. Ceuta, que no fue ajena a aquella situación, respondió -según ha explicado— con una gestión basada en la contención, la estabilidad presupuestaria y la lealtad institucional. Se amortizó una parte significativa de la deuda en varias anualidades sin despedir a trabajadores, sin cerrar servicios públicos y sin dejar de abonar una sola nómina. Al mismo tiempo, se protegió el Régimen Económico y Fiscal especial, el IPSI y las bonificaciones a la Seguridad Social y al transporte, siempre desde la colaboración con el Estado y con independencia del color político del Gobierno central.

La tercera etapa, definida como “la más compleja”,  protagonizada por la concatenación de tres grandes crisis en un corto espacio de tiempo: el cierre de la frontera en octubre de 2019, la pandemia de la COVID-19 en marzo de 2020 y la crisis migratoria de 2021. Kissy ha relatado cómo, en apenas una hora y media, se produjo la entrada de más de 1.500 personas en la ciudad y la reacción inmediata del presidente, que decidió regresar de urgencia a Ceuta para ponerse al frente de la gestión de la emergencia. Ha recordado también las intensas comunicaciones mantenidas con el Gobierno de la Nación para solicitar auxilio y la visita, al día siguiente, del presidente del Gobierno. 

La intervención ha concluido con una mirada al futuro, subrayando que “el futuro ha sido una premisa constante en la acción de gobierno”, y con un reconocimiento al componente humano de esta trayectoria. Por último, Kissy ha agradecido de manera expresa a la familia del presidente -a su esposa y a sus hijos- su comprensión ante las ausencias y su compromiso silencioso con la ciudad, afirmando que tanto su vida pública como privada han estado guiadas por una misma palabra: “servicio”.