Que los diputados de la Asamblea se pongan de acuerdo no es frecuente, pero en esta ocasión lo han hecho para reconocer la trayectoria de quien durante décadas ha sido una figura imprescindible en el funcionamiento institucional de la Ciudad. Conocido por todos como Curro, Muñoz Dyck se despide tras una vida profesional dedicada al servicio público, rodeado del respeto y el cariño tanto de representantes políticos como de compañeros.
La sesión plenaria, centrada en la aprobación del Presupuesto General de la Ciudad para 2026, parecía llegar a su fin cuando el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, tomó la palabra para hacer, según anunció, “un anuncio importante”. Fue entonces cuando comunicó la jubilación del Jefe de Negociado de Actas, un homenaje que pilló completamente por sorpresa al protagonista y que convirtió el salón de plenos en un espacio de reconocimiento y emoción.
Vivas destacó las cualidades de un funcionario ejemplar, subrayando su compromiso y profesionalidad al servicio de la Ciudad Autónoma. En la tribuna, compañeros de Muñoz Dyck siguieron la escena visiblemente emocionados. El momento culminó con todo el pleno —diputados y público— puesto en pie, dedicando un largo aplauso a una trayectoria marcada por la discreción, el rigor y la vocación de servicio.
Tras el homenaje, llegaron las despedidas más cercanas: conversaciones, chascarrillos y fotografías, incluido el gesto del propio presidente de la Ciudad, que quiso inmortalizar el momento junto al homenajeado y sus compañeros antes de desearle un merecido descanso, el que llega tras décadas de trabajo al servicio de los ceutíes.