Este martes, un video publicado en redes sociales ha encendido la incertidumbre: en el, se veía un chorro saliendo del fondo marino frente a la playa de San Amaro, acompañado de mensajes que aseguraban que el cable submarino de telecomunicaciones se había roto de nuevo y que incluso se estaban vertiendo sustancias al mar.
Nada más lejos de la realidad. Delegación del Gobierno ha confirmado a este medio que no hay ninguna nueva avería. “Lo que se está viendo en la superficie no son vertidos, sino sedimentos del propio fondo marino”, explican.
Obras para blindar la conexión
La playa de San Amaro reabrió recientemente el tramo que permaneció cerrado durante una semana por las obras urgentes de Telefónica para garantizar la conectividad digital entre Ceuta y la península. El cierre afectó al área frente a los viveros, uno de los puntos más frecuentados por bañistas en verano. Aunque inicialmente se estimaba que las restricciones durarían entre tres y cuatro semanas, los trabajos concluyeron antes de lo previsto.
La actuación, con un coste cercano al millón de euros, incluyó la sustitución de 3.500 metros de cable submarino, dañado después de que un buque lo golpeara al lanzar el ancla. Este incidente dejó a Ceuta en una situación delicada: con solo uno de los dos tendidos operativos, toda la transmisión de datos dependía de un único cable, aumentando el riesgo de colapso.
Qué se está haciendo ahora
Lo que se está ejecutando estos días forma parte de la misma operación: enterrar el nuevo cable para protegerlo de futuros daños. Para ello, las empresas Sumergía y Servisub, con apoyo marítimo de Amarres Ceuta, realizan una zanja en el lecho marino. El movimiento de sedimentos genera el efecto que aparece en los vídeos virales.
“Es una labor de presión y fijación del cable, precisamente para evitar que vuelva a suceder lo que pasó hace unos meses”, señalan desde Delegación. Los trabajos, que ya suman alrededor de los 15 días de ejecución, no suponen ningún riesgo para el entorno ni para los bañistas.