El Gobierno de Ceuta espera cerrar este mes una solución definitiva para las familias desalojadas del edificio de la calla González de la Vega que siguen viviendo en un hotel desde hace meses. Lo adelantó este miércoles el portavoz del Ejecutivo, Alejandro Ramírez, tras la reunión del Consejo de Gobierno.
La Administración trabaja con varios departamentos a la vez para revisar, caso por caso, la situación de cada familia. No buscan una respuesta “en bloque”, sino alternativas que encajen con la normativa y, sobre todo, con la realidad económica y social de cada hogar. La idea es evitar recetas generales que no resuelvan los problemas concretos de quienes siguen sin una vivienda estable.
Ramírez recordó que estas familias llevan demasiado tiempo en un recurso pensado para emergencias puntuales. Y sí, el Gobierno sabe que la incertidumbre pesa. Pero insiste en que el proceso exige un análisis fino: las ayudas y opciones cambian según los ingresos, el número de miembros o las circunstancias personales de cada unidad familiar.
Servicios Sociales y otros departamentos llevan meses revisando expedientes para determinar qué salida habitacional puede ofrecerse en cada caso. No todas las familias podrán acceder a las mismas soluciones porque sus situaciones son muy distintas entre sí.
El portavoz confía en que el trabajo técnico permita cerrar este capítulo en las próximas semanas. El Gobierno pondrá varias alternativas sobre la mesa y, a partir de ahí, será cada familia la que decida qué opción encaja mejor con su vida y sus posibilidades.