La jornada arrancó a las 20:00 horas en el Santuario de Santa María de África, donde la Asociación Hijos de Nuestra Señora del Carmen organizó una Eucaristía solemne que reunió a numerosos devotos. El cartel anunciador de este año, obra del fotógrafo y caballero legionario de Primera Rubén Campaña, fue el preludio de una noche cargada de simbolismo.
Pasadas las 21:00 horas, la imagen de la Virgen salió en procesión desde el Santuario y emprendió su recorrido por el Paseo de las Palmeras, la rotonda de la Compañía de Mar y los bajos del Mercado Central, avanzando entre muestras de fervor popular hasta alcanzar la playa de la Ribera sobre las 22:00 horas.
En la orilla se vivió uno de los momentos más emotivos del día: la oración por los difuntos y la bendición de las aguas, acto que cada año reafirma la profunda conexión entre la ciudad y su tradición marinera.
Tras este gesto simbólico, la Virgen emprendió el camino de regreso al Santuario de África, donde concluyó una jornada que volvió a congregar a cientos de personas en torno a una devoción que forma parte de la identidad ceutí.