La jornada 24 de Primera RFEF enfrentaba en el estadio 'Santo Domingo' a una AD Ceuta lanzada en su lucha por el playoff contra un Alcorcón en apuros, coqueteando con el descenso. Pese a la diferencia en la clasificación, José Juan Romero, técnico caballa, avisaba de la peligrosidad del conjunto madrileño. Su equipo, sin embargo, dejó claro desde el inicio quién mandaba en el partido.
Primera parte: asedio sin recompensa
El Ceuta entró al encuentro con una declaración de intenciones clara: dominio de balón y búsqueda constante del gol. En apenas cuatro minutos, Kone y Bellotti ya hilvanaban una jugada peligrosa, obligando al portero local a intervenir. La dinámica se mantuvo con llegadas constantes: Aquino (7’), Redru (8’) y Youness (23’) pusieron a prueba a la zaga amarilla, que resistía como podía.
La acción polémica llegó en el minuto 9, cuando el colegiado anuló un gol de Vladys por un fuera de juego inexistente, en una decisión errónea que privó al Ceuta de abrir el marcador. A pesar de las constantes intentonas, la falta de puntería y la intervención del guardameta local impidieron el tanto visitante. Para colmo, en el 34’, la lesión de Almenara obligó a Romero a realizar su primer cambio, con la entrada de Andy.
El Alcorcón apenas inquietó a Guille Vallejo, que vivió un primer tiempo plácido. El 0-0 al descanso era un castigo para el Ceuta, que mereció más.
Segunda parte: misma historia, mismo resultado
Tras el paso por vestuarios, el guion no cambió. El Ceuta mantenía la posesión y el empuje, mientras el Alcorcón aguardaba su oportunidad al contragolpe. La primera gran ocasión llegó en el 54’, cuando Kuki Zalazar se plantó en el área, pero su disparo y el posterior remate de Aquino no encontraron la red.
José Juan Romero movió el banquillo en el 63’, buscando más frescura en ataque con la entrada de Rodri Ríos y Rubén Díez. La apuesta casi da frutos en el 80’, cuando el propio Rubén Díez tuvo el gol en sus botas, pero el guardameta local le negó la gloria con una parada providencial. En la segunda jugada, Aisar disparó alto.
Los cambios no frenaron el ímpetu caballa, y en el 81’, Romero introdujo a Jota y Cristian para quemar sus naves en ataque. Sin embargo, la jugada más peligrosa del tramo final la protagonizó el Alcorcón: en el 85’, Llorente obligó a Guille Vallejo a realizar una intervención de reflejos felinos para evitar el tanto local.
Al filo del 90, la tuvo de nuevo el Ceuta, pero no era el noche del Ceuta y Rubén Díez, a centro de Andy, no pudo encontrar un hueco para colar el balón en la portería del Alcorcón, que también tuvo su ocasión en los últimos instantes de partido.
El pitido final dejó un sabor agridulce para el Ceuta, que se marchó de Santo Domingo con la sensación de haber dejado escapar dos puntos. Dominio, ocasiones y un gol anulado de manera injusta marcaron un encuentro en el que los caballas merecieron mejor suerte. Pese a todo, el equipo sigue en la pelea por el ascenso, aunque consciente de que la falta de eficacia como visitante puede costarle caro en la recta final de la temporada.