La cantera de la AD Ceuta FC volvió de Marbella con algo más que dos subcampeonatos. Volvió con la sensación de que el trabajo que se hace en casa empieza a notarse cuando toca medirse lejos del Murube.
El torneo, la Marbella Soccer Cup, reunió a algunas de las canteras más activas del sur. Y ahí, entre escudos conocidos y campos impecables, los equipos alevín e infantil del Ceuta se plantaron en sus respectivas finales sin pedir permiso.
Alevines: un paso más cerca de creérselo
El alevín se topó con el anfitrión, el Marbella FC, que no perdonó y se llevó la final por 1-4. Aun así, los ceutíes dejaron detalles de equipo valiente. El gol lo firmó Wissam, que ha sido uno de los nombres propios del torneo: siete tantos y la sensación de que cada balón que tocaba podía acabar en lío para el rival.
Infantiles: competir hasta el último día
El infantil cayó 0-2 ante el CDF Costa Tropical. Partido serio, de esos que se deciden por pequeños detalles. En esta categoría, el máximo goleador del campeonato también fue ceutí: Nacho Barrientos, nueve goles y un torneo que confirma su crecimiento.
Más que resultados
Los técnicos regresan satisfechos. No por las finales perdidas, sino por la manera en que sus equipos han jugado: sin miedo, con ritmo y con la sensación de que estos torneos sirven justo para eso, para curtirse y volver mejores.
La cantera del Ceuta no levantó los trofeos, pero dejó claro que está en el camino. Y que, cuando toca competir fuera, también sabe hacerse notar.