La previa

Capa marca el camino ante el Córdoba: concentración, identidad y cero distracciones

Capa anticipa un duelo duro y sin disfraces ante el Córdoba, un rival que, según el central, obligará al Ceuta a estar “atento en cualquier posición del campo” para mantener su identidad y competir de tú a tú

Albert Caparrós 'Capa'
photo_camera Albert Caparrós 'Capa'

Albert Caparrós, Capa, encara el partido de este miércoles, aplazado por el temporal, ante el Córdoba con esa mezcla tan suya de calma veterana y cosquilleo en el estómago. Lo vive “con la ilusión de un niño pequeño”. Y no suena a frase hecha. Suena a alguien que lleva años en el vestuario caballa, que ha pasado por todas las categorías y que, aun así, sigue sintiendo que cada titularidad es un regalo que hay que pelear.

Un regreso que no dramatiza, pero tampoco esconde

Capa no se engaña. Sabe que no siempre ha tenido continuidad y lo asume sin dramatismos. Lo explica con naturalidad, como quien habla de algo que ya ha aprendido a gestionar: a veces toca jugar, a veces toca esperar. Pero cuando llega la oportunidad, dice, hay que agarrarla con las dos manos. “El trabajo siempre premia”, repite, como si fuera un mantra que se ha ido construyendo a base de temporadas largas y silencios en el banquillo.

Un Córdoba conocido… y nada cómodo

El central anticipa un partido de los que dejan agujetas mentales. Un duelo de tú a tú, sin disfraces, como los que ya han vivido en los últimos años ante el Córdoba. Noventa minutos —o los que sean— de pelea abierta. Nada nuevo, pero tampoco nada sencillo.

Y ahí, en ese tipo de partidos, Capa sabe que la concentración es oro. Habla de un rival que te mueve, te obliga a bascular, te aprieta cuando no tiene el balón. Un rival que te exige estar despierto en cada metro del campo. Por eso insiste en lo básico: ser el Ceuta, reconocerse en el juego propio, no dejarse arrastrar.

La clasificación, sin dramatismos

No vende el duelo como una final. Ni falta que hace. Pero sí reconoce que ganar acercaría al equipo a una zona alta que, vista desde fuera, ya no parece tan lejana. Aun así, él baja el balón al suelo: el objetivo sigue siendo la salvación. Lo demás, si llega, ya se verá.

Un veterano que aún quiere demostrar cosas

Capa es uno de los dos supervivientes de aquella etapa en Tercera. Lo recuerda con una mezcla de orgullo y vértigo: llegó con 19 años soñando con llevar al Ceuta al fútbol profesional… y lo ha conseguido. Ahora, con más kilómetros en las piernas, mantiene la misma ambición: demostrar que tiene nivel para competir en Segunda. Y lo dice sin épica, casi como un reto personal que no caduca.

Incluso se permite bromear con el presidente: si algún día suben a Primera, ambos se retiran y se van a Punta Cana. Dicho queda.

Una temporada que se vive de otra manera

Después de años con el agua al cuello, esta campaña se siente distinta. Hay colchón, aunque no esté cerrado. Hay tranquilidad. Hay disfrute. Y eso, en un vestuario que ha vivido temporadas de infarto, se nota.

Preparado… pase lo que pase

Sabe que no tiene la titularidad asegurada. Sabe que el entrenador puede cambiar de idea en cualquier momento. Pero también sabe que, cuando le toque, estará listo. Aunque sus dos titularidades de esta temporada hayan sido partidos extraños, marcados por expulsiones, él se queda con lo importante: la oportunidad.

Y ahora, ante el Córdoba, a partir de las 19 horas de este miércoles, puede llegar otra. La afronta como siempre: con ilusión, con trabajo y con esa sensación de que aún tiene cosas que decir en este Ceuta.