La Copa vuelve para un Ceuta en racha

El Ceuta cambia de rol en la Copa: de humilde anfitrión a visitante con las ideas claras

El Ceuta afronta un largo desplazamiento a Totana para medirse a la Unión Atlético en la primera ronda de la Copa del Rey, con el recuerdo aún vivo de la batalla frente a Osasuna y un presente brillante en Segunda

AD Ceuta- Osasuna  / M. Zapico
photo_camera AD Ceuta- Osasuna / M. Zapico

La AD Ceuta FC afronta este miércoles (19.30 h) su estreno en la Copa del Rey ante la Unión Atlético, equipo de Segunda RFEF que ejercerá de anfitrión en Totana. Un año después de aquel histórico pulso en el Estadio Alfonso Murube frente a CA Osasuna, el conjunto de José Juan Romero aterriza en el torneo desde otra perspectiva: como equipo de Segunda División y en plena dinámica positiva.

El sorteo de la Copa emparejó al Ceuta con la Unión Atlético, que actualmente milita en el Grupo IV de la Segunda RFEF. El partido se disputará este miércoles 29 de octubre a las 19:30 horas en Totana, localidad murciana en la que el club actúa como local tras la polémica por su frustrado intento de traslado a Málaga.

Pese a la nueva aplicación del criterio de proximidad geográfica, el Ceuta tendrá que afrontar un desplazamiento largo —más de 500 kilómetros— apenas unos días después de su viaje a León para medirse a la Cultural. Un trayecto exigente para la plantilla, especialmente tratándose de un duelo intersemanal.

A diferencia de temporadas anteriores, esta vez los caballas llegan a la Copa como equipo de Segunda División, lo que les obliga a jugar como visitantes ante un rival de menor categoría. Un papel muy distinto al de hace un año.

De anfitrión a visitante

El 5 de diciembre del año pasado, el Murube vivió una de esas noches que se quedan tatuadas en la memoria. Con el Ceuta todavía en Primera Federación, CA Osasuna —club de Primera División— aterrizaba en la ciudad autónoma en la segunda eliminatoria copera. Lo que parecía un duelo desigual se convirtió en un partido intenso.

Los de JJ Romero arrancaron presionando arriba, sin complejos, y en el minuto 40, Redru adelantaba a los locales tras una jugada de libro. El Murube explotaba. La ventaja al descanso era un premio a la valentía. Osasuna empató y remontó en los últimos minutos (2-3), pero el Ceuta se marchó aplaudido, con la cabeza alta y la sensación de haber rozado una gesta.

Aquel partido fue un punto de inflexión: un modesto de Primera Federación plantando cara a un Primera en un estadio lleno y entregado. Un año después, el escenario es otro, pero la ambición permanece intacta.

Un Ceuta en plena forma

La diferencia este año no solo está en la categoría. El Ceuta llega a esta primera ronda copera en su mejor momento de la temporada. La victoria del pasado sábado en el campo de la Cultural supuso su primera alegría a domicilio en Segunda y la confirmación de que el equipo está asentado en la nueva división.

Los números lo dicen todo:

  • Ocho jornadas consecutivas sin perder.

  • Cuatro victorias seguidas en el Murube.

  • Seis partidos sin encajar un solo gol

Con esa solidez defensiva y la confianza por las nubes, el Ceuta afronta esta eliminatoria con otro peso: el de equipo favorito. Ya no es el modesto que sueña con sorprender; ahora es el conjunto que debe imponer su fútbol y avanzar de ronda.

José Juan Romero y los suyos han cambiado de piel: de anfitriones a visitantes con las ideas claras.