Liga Hypermotion | Ambiente de Primera

Al Ceuta se le atragantan los grandes escenarios: Derrota La Rosaleda

De nada sirvió el tempranero gol de Kuki Zalazar. En tres minutos, Chupe le dio la vuelta al partido

El gol tempranero de Kuki Zalazar no fue suficiente para puntuar en La Rosaleda / Liga Hypermotion
photo_camera El gol tempranero de Kuki Zalazar no fue suficiente para puntuar en La Rosaleda / Liga Hypermotion

La Rosaleda se llenó como en las grandes tardes. Más de 27.000 personas para cerrar la primera vuelta de la Liga Hypermotion y un invitado que ya no sorprende a nadie: el Ceuta. Sexto en la tabla, descarado, sin complejos y con más de 1.500 aficionados propios repartidos por las gradas. La categoría no vio mejor entrada esta temporada. Y el partido respondió al ambiente. Pero al Ceuta se le atragantó de nuevo un 'coliseo' del fútbol.

Los aficionados caballas en Málaga / AD Ceuta
Los aficionados caballas en Málaga / AD Ceuta

El Ceuta salió sin pedir permiso y tardó tres minutos en avisar de que no había ido a Málaga de excursión. Córner bien puesto por Cristian Rodríguez y peinada de espaldas de Kuki Zalazar. Gol y silencio momentáneo en Martiricos. El ex de la casa, ocho años en la cantera malaguista, volvió con memoria larga.

Málaga Ceuta / Liga Hypermotion
Málaga Ceuta / Liga Hypermotion

El arranque fue eléctrico. Tarjeta temprana para Dani Lorenzo, primera llegada clara del Málaga con Larrubia y un Ceuta que jugaba sin miedo, presionando arriba y tocando donde dolía. Zalazar vio la amarilla en el 18’ y el Málaga empezó a empujar con más intención que claridad. Vallejo apareció dos veces seguidas para sostener el 0-1.

El primer contratiempo serio para los de José Juan Romero llegó en el 25’. Rubén Díez, el que pone orden y pausa, se rompió. Entró Bodiger, otro perfil, más ancla que brújula. El partido empezó a girar.

El Málaga fue creciendo y el Ceuta empezó a sufrir. En el 41’, Chupe rompió el fuera de juego, Vallejo salió tarde y el penalti fue inevitable. El propio Chupe lo transformó. Y cuando el descanso ya asomaba, llegó el golpe duro: control de espaldas, giro y zurdazo seco al centro del área. Golazo. En tres minutos, el Málaga pasó del atasco a la ventaja. El Ceuta, de dominar el guion a irse al vestuario por detrás.

G-Málaga Ceuta / Liga Hypermotion
G-Málaga Ceuta / Liga Hypermotion

La segunda parte arrancó con un Ceuta valiente, como al principio. Tres córners seguidos y la sensación de que el empate no estaba tan lejos. Pero el Málaga ya había entendido por dónde iba el partido. Más espacio, más calma y Chupe suelto entre líneas.

Hubo polémica en el 55’ con una acción entre Joaquín y Anuar que el colegiado no vio suficiente para penalti. El Ceuta seguía vivo, aunque cada llegada local parecía más peligrosa. Romero agitó el banquillo con un triple cambio buscando aire y piernas.

Y entonces apareció Vallejo. Penalti de Bodiger sobre Chupe en el 69’ y esta vez sí: el portero del Ceuta adivinó el disparo y blocó el balón. Un paradón que sostuvo al equipo cuando el partido amenazaba con romperse del todo.

El tramo final fue del Málaga, que no bajó el ritmo. Puga rozó el gol con un derechazo tremendo, Larrubia lideró una contra que pudo sentenciar y Chupe se marchó ovacionado tras una actuación de las que se recuerdan. El Ceuta lo intentó hasta el final, con más corazón que precisión, pero ya sin el filo del inicio. Sin ocasiones y con pocas ideas.

Derrota, sí. Pero también una sensación clara: este Ceuta tiene hambre, pero necesita estar en las grandes citas fuera de su estadio.