La AD Ceuta estrenó por fin el casillero en LaLiga Hypermotion. Los de José Juan Romero tumbaron a la SD Huesca (2-1) en el Alfonso Murube, con 5.043 fieles y un final de infarto: empató el rival en el 84’ y Obeng decidió en el 86’.
La AD Ceuta ya sabe lo que es ganar esta temporada. El conjunto de José Juan Romero estrenó este domingo su casillero de puntos en LaLiga Hypermotion al imponerse por 2-1 a la SD Huesca en el Alfonso Murube, en un partido que se resolvió con emoción hasta el final y que reunió a 5.043 aficionados en un horario poco habitual, las 14.00 horas.
Los caballas llegaban al choque como colistas tras tres derrotas consecutivas y con la necesidad urgente de corregir los errores que le habían condenado en los primeros encuentros: pérdidas en la salida de balón y goles encajados en los primeros minutos. En esta ocasión, el equipo fue reconocible, fiel a un estilo basado en la movilidad, la presión alta y el juego asociativo. El regreso de Koné, tras superar el golpe sufrido en Valladolid, fue determinante.
Primer tiempo: gol de Koné y ocasiones claras
El inicio del partido confirmó que algo había cambiado. Primero lo intentaron Almenara y Zalazar, y en el minuto 11 llegó la recompensa: centro de Aisar al corazón del área y remate ajustado de Koné, que batió a Dani Jiménez para firmar el 1-0. El Ceuta pudo ampliar la renta con un disparo al poste de Matos y dos intentos de Marcos Fernández, pero el portero visitante respondió con solvencia. El Huesca, muy incómodo, apenas inquietó con un tiro de Kortajarena que se marchó alto y un remate desviado de Julio Alonso ante la rápida salida de Guille Vallejo. Con el 1-0 se llegó al descanso.
Segunda parte: roja a Enrich y control caballa
La segunda parte se torció pronto para los visitantes. En el minuto 50, el colegiado Sánchez López mostró la roja directa a Sergi Enrich tras revisar el VAR por un pisotón sobre Youness Lachhab. La acción fue protestada por el banquillo oscense, que consideraba excesiva la sanción. Con superioridad numérica, el Ceuta siguió mandando. Aisar llegó a marcar, pero el tanto fue anulado por fuera de juego.
Final trepidante: del 1-1 al grito de victoria
Cuando parecía que el triunfo se encaminaba, llegó el jarro de agua fría. En el 84’, una acción individual de Sergio Arribas permitió a Enol empatar el partido. El Murube enmudeció, pero la reacción local fue inmediata. Apenas dos minutos después, en el 86’, Cristian Rodríguez filtró un pase al hueco que Obeng convirtió en gol con un potente disparo. El 2-1 devolvió la sonrisa a la afición y confirmó el carácter de un equipo que no renunció a ganar.
El Ceuta defendió con orden en los minutos finales, intentando conseguir el tercero, y celebró con su gente una victoria balsámica, pese a que en el último suspiro tuvo el Huesca la oportunidad de marcar de falta, pero el balón se fue arriba Más allá de los tres puntos, el equipo mostró personalidad, recuperó confianza y demostró que tiene argumentos para competir en la categoría.
