En un momento en el que casi todo pasa por pantallas, métricas y pulsómetros, un grupo de escaladores de Ceuta ha decidido volver a lo esencial: la roca, el aire libre y el ritmo que marca la montaña. Así nace Sin Gravedad, un nuevo club de escalada que quiere recuperar la escalada sin adornos, sin artificios y sin más objetivo que disfrutar del camino.
La iniciativa parte de una idea sencilla: recordar que escalar no es solo fuerza o técnica, sino una forma de estar en el mundo. Los impulsores del club hablan de autosuficiencia, de asumir riesgos con cabeza y de confiar en quien te asegura. De ese pacto silencioso que se hace en cada vía y que convierte la actividad en algo más que un deporte.
El grupo reivindica la libertad que da la roca, ese espacio donde el tiempo se mide en largos y no en relojes. Donde la incertidumbre forma parte del juego y donde cada decisión —un paso, un agarre, un respiro— construye la experiencia.
Los miembros de Sin Gravedad no son recién llegados. Han pisado glaciares en el sur de América, recorrido los Alpes de punta a punta y exprimido el Pirineo en todas sus versiones: corriendo, descendiendo barrancos, escalando hielo o siguiendo ríos. También conocen bien el arco calizo andaluz, de Grazalema a Sierra Nevada, donde han subido paredes, cumbres y nevadas.
Con ese bagaje, el club quiere promover salidas, formación y encuentros que unan a quienes comparten la misma pasión. Todo desde una práctica consciente y respetuosa con el entorno, donde la técnica y la experiencia se combinan con el aprendizaje continuo.
Su filosofía cabe en una frase que repiten con convicción: vivir el deporte con libertad, sin límites y, como dicen ellos, “sin gravedad”.
Para más información se puede contactar con el club por correo electrónico: singravedadclubescalada@gmail.com