LaLiga Hypermotion | Jornada 26

Un Ceuta con diez cae en Huesca tras una expulsión polémica

Una expulsión discutida en el 28’ cambió el guion. El Ceuta peleó con diez, pero el Huesca golpeó al inicio del segundo acto y sentenció con un error

Marcos fue expulsado con una roja directa muy rigurosa / Liga Hypermotion
photo_camera Marcos fue expulsado con una roja directa muy rigurosa / Liga Hypermotion

El fútbol tiene partidos que se juegan con balón… y otros que se deciden en un silbato. En El Alcoraz, en la jornada 26 de LaLiga Hypermotion, la AD Ceuta compitió, discutió y terminó pagando cara una decisión que partió el encuentro por la mitad.

El escenario no era sencillo. La SD Huesca se jugaba media vida por la salvación. El Ceuta, orgullo y ambición. Y durante media hora, el equipo de José Juan Romero miró a los ojos al descenso ajeno sin complejos.

Un inicio valiente

Marcos Fernández avisó pronto con un cabezazo que se marchó alto tras centro de Kone. Campaña lo intentó desde fuera. El Ceuta tenía intención y pisaba campo rival. El Huesca respondía al contragolpe, con Dani Ojeda rozando el larguero tras una transición eléctrica.

SD Huesca - AD Ceuta / Liga Hypermotion
SD Huesca - AD Ceuta / Liga Hypermotion

El partido era intenso, abierto, con ese nervio que tienen los duelos de urgencia. Hasta que en el 28’ llegó la jugada que lo cambió todo.

La expulsión que incendió el partido

Mano a mano entre Marcos Fernández y Dani Jiménez. Choque rodilla con rodilla en la disputa. Falta, sí. ¿Roja directa por juego brusco grave? Decisión del colegiado Saúl Ais Reig. Sin revisión. Sin matices. Sin red.

SD Huesca - AD Ceuta / Liga Hypermotion
SD Huesca - AD Ceuta / Liga Hypermotion

La sensación fue de castigo excesivo. Demasiado rigor para una acción que dejó más dudas que certezas. El Ceuta se quedaba con diez durante más de 50 minutos y sin su referencia ofensiva. Un golpe táctico y anímico.

El encuentro entró entonces en una fase espesa. Más interrupciones que fútbol. Más cálculo que inspiración. Aun así, Diego González obligó a intervenir al meta local antes del descanso. El 0-0 resistía… pero el guion ya estaba torcido.

El mazazo nada más volver

El segundo acto empezó como peor podía empezar. Pérdida de Campaña en el centro del campo y transición perfecta del Huesca. Seoane abrió, Ojeda centró y Jordi Escobar apareció para firmar el 1-0 en el 47’. Gol psicológico. Gol de vestuario.

SD Huesca - AD Ceuta / Liga Hypermotion
SD Huesca - AD Ceuta / Liga Hypermotion

El Ceuta no se entregó. Con uno menos, siguió buscando. Diego González volvió a probar, Kone insistió y Romero movió el banquillo para reordenar piezas. El equipo caballa tenía orgullo.

La ocasión que pudo cambiarlo todo

En el 69’, Redru tuvo el empate. Se quedó solo ante Dani Jiménez tras un desajuste local. Pero el portero andaluz aguantó, se hizo grande y abortó la ocasión más clara de los visitantes. En la siguiente acción, Ojeda estuvo a punto de firmar un gol de bandera en el área contraria. Partido de ida y vuelta, incluso con inferioridad.

Y cuando el Ceuta aún respiraba, llegó el golpe definitivo.

El error que sentenció

Minuto 72. Salida arriesgada de Guille Vallejo casi en línea de banda. Pase impreciso. Portillo, atento, roba y desde el costado izquierdo golpea hacia portería vacía. 2-0. Frío. Cruel. Definitivo.

SD Huesca - AD Ceuta / Liga Hypermotion
SD Huesca - AD Ceuta / Liga Hypermotion

El Huesca, sin brillantez pero con eficacia, tenía el partido donde quería. El Ceuta, herido, siguió intentándolo. Rubén Díez fue el más insistente. Buscó líneas de pase, generó centros, activó a Kuki y a Carlos Hernández. Este último rozó la escuadra en un cabezazo a quemarropa en el 85’. No entró por centímetros.

Y ahí se resumió la tarde.

Orgullo sin premio

Con diez, con polémica y con errores propios, el Ceuta compitió hasta el final. No fue un partido brillante, pero sí uno de carácter. La roja condicionó el plan y el segundo tanto castigó la osadía.

El Huesca respira en su lucha por la permanencia. El Ceuta se marcha con la sensación amarga de que el encuentro se le fue antes de tiempo. En el césped… y quizá también en el acta. El fútbol, a veces, no entiende de justicia.