Las condiciones en el interior de la piscina climatizada del Guillermo Molina se han vuelto insostenibles en las últimas semanas. Según ha podido saber Ceuta Actualidad de fuentes cercanas a la instalación deportiva, la temperatura ambiente ronda los 30 grados, mientras que el nivel de humedad ha alcanzado un preocupante 74%, superando en un 10% los valores considerados aceptables.
Desde hace tres semanas, esta combinación ha generado un ambiente agobiante y cargado, incompatible con la actividad diaria que allí se desarrolla. La única medida adoptada hasta el momento ha sido mantener las puertas abiertas, una solución que, además de resultar poco efectiva, entra en contradicción con la propia naturaleza de una piscina climatizada.
Las consecuencias no han tardado en manifestarse: episodios de fatiga, bajadas de tensión e incluso visitas al hospital por un golpe de calor han sido necesarios para que salten las alarmas. Sin embargo, el problema persiste y, por el momento, no se ha implementado ninguna actuación técnica que solucione la situación de raíz.
Desde el entorno consultado se insiste en la urgencia de intervenir para devolver unas condiciones mínimas de confort y seguridad en este espacio.