La derrota en Córdoba no ha dejado resaca en el vestuario caballa. Al contrario, ha reafirmado un mensaje que JJ Romero repite con convicción: el Ceuta ya no necesita medirse a nadie para saber quién es. “El equipo ya ha dejado de probarse. Estamos arriba, con 18 puntos, venimos de tres partidos fuera de casa, ganando dos, pasando una eliminatoria de Copa y haciendo un extraordinario partido en Córdoba, donde no merecimos perder en absoluto”, subrayó en la previa del encuentro ante el Almería, uno de los grandes aspirantes al ascenso.
El entrenador no se refugia en el resultado (2-0), sino en las sensaciones: un Ceuta atrevido, sólido y fiel a su idea. “Me fui mucho más satisfecho que tras la victoria en el campo de la Cultural Leonesa”, aseguró. La frase, más allá de la autocrítica, destila algo más profundo: la convicción de que su equipo ya ha alcanzado un nivel de madurez competitiva.
Del vértigo a la convicción
El discurso de Romero refleja un cambio de piel. Lo que en septiembre era un Ceuta con hambre de sorprender, hoy es un grupo con conciencia de pertenecer a la élite. Y la visita del Almería llega como una prueba de fuego simbólica: medir el presente frente a un proyecto diseñado para regresar a Primera.
“Es el equipo con mayor potencial individual de la categoría. Está hecho y diseñado para Primera División. Pero, dicho esto, nosotros estamos diseñados para todo”, lanzó Romero, en una frase que resume su mentalidad competitiva: respeto por el rival, pero ni un ápice de complejo.
El técnico lo que espera del conjunto andaluz: “No tiene reparos en jugar a lo que haga falta. Tiene jugadores que con muy poco te pueden ganar un partido”. En su análisis se desliza una advertencia táctica: el Ceuta no puede permitirse errores, porque ante un rival de tanto talento “desde el portero hasta cualquier delantero”, cualquier desajuste se paga caro.
Gestión y decisiones
Romero también explicó su planteamiento en Córdoba, donde la titularidad conjunta de Koné y Konrad fue una de las novedades. “Aisar no lo dejó fuera de juego porque estaba lesionado. Si hubiera estado bien, habría salido de inicio”, aclaró. El entrenador defendió su decisión táctica: “Tenía la opción de Salvi, pero creía que, para un intercambio de golpes, me interesaba más jugar con Koné y Konrad. Y salió bien”.
Sobre las bajas, confirmó que Bassinga no estará disponible: “Es una baja importante. Viene siendo un futbolista muy importante para nosotros, pero lleva tiempo con molestias y se le ha agrandado el problema”.
El resto del plantel, salvo pequeñas molestias, llegará disponible al encuentro, que volverá a poner al Murube en el foco nacional.
El Ceuta que quiere Romero
Más allá del análisis del rival o de las bajas, el mensaje de Romero es claro: el Ceuta ya compite como un equipo de Segunda, con identidad y personalidad. “Hay que dejar fluir, dejar los errores y corregirlos, pero siempre con una idea clara. En Córdoba fuimos ese equipo que quiero: atrevido y valiente”.
Esa es, probablemente, la gran victoria invisible de esta temporada: la consolidación de un estilo. El Ceuta de Romero no gana solo partidos; gana autoridad en la categoría, reconocimiento y respeto. Y ante el Almería, el objetivo no será solo sumar puntos, sino reafirmar lo que el técnico ya da por hecho: que este equipo ha dejado de probarse y ha empezado a creérselo.