La derrota de la AD Ceuta FC ante la SD Huesca dejó más debate que resignación. El equipo de José Juan Romero se vio obligado a competir en inferioridad numérica desde el minuto 28 tras una expulsión que el técnico calificó, sin decirlo explícitamente, como determinante en el desarrollo del partido.
En sala de prensa, José Juan Romero defendió que su equipo fue superior en el juego tanto antes como después de la roja. A su juicio, el Ceuta dominó “en prácticamente todos los aspectos” y no renunció a su identidad pese al contexto adverso. El problema, vino a señalar, estuvo en las áreas: el acierto marcó la diferencia.
El entrenador admitió que los errores propios facilitaron los goles del Huesca y que, en una categoría tan exigente, esos detalles terminan decidiendo. Más aún cuando se compite durante más de una hora con un jugador menos. “Es muy difícil en esta categoría con diez”, subrayó, insistiendo en que el tiempo restante tras la expulsión fue excesivo para sostener el mismo nivel competitivo.
Romero puso el foco en la acción que desembocó en la roja. Considera que la jugada debió revisarse con mayor detenimiento y cuestionó el criterio aplicado en el uso del VAR. Explicó que, desde su perspectiva, el delantero remata primero y que el contacto posterior no justifica una expulsión directa. En ese sentido, dejó entrever que, de haberse producido la acción en el área contraria, probablemente la revisión habría sido diferente. "Si hubiera sido favorable al Ceuta, probablemente se hubiera ido al VAR” y es que para JJ romero el colegiado “lo ha tenido clarísimo desde el minuto cero que era expulsión”.
Sin cargar exclusivamente contra el arbitraje, sí reclamó un mayor aprovechamiento de la tecnología disponible. Recordó que entrenadores y futbolistas se juegan mucho en cada partido y que el VAR debería utilizarse con el máximo rigor, especialmente en acciones que pueden “adulterar” un encuentro durante tantos minutos.
El técnico caballa asumió que la expulsión influyó en el desenlace, aunque evitó convertirla en única explicación. Para Romero, el resultado es consecuencia de una suma de factores: la roja y dos errores puntuales que el rival supo castigar. Aun así, el mensaje final fue constructivo.
Se quedó, dijo, con la versión futbolística de su equipo. Considera que fue uno de los mejores partidos fuera de casa en cuanto a propuesta y personalidad, y entiende que esa debe ser la línea a seguir en el tramo decisivo de la temporada. Ahora, con dos encuentros consecutivos en casa, el objetivo es claro: sumar cuanto antes los puntos necesarios para garantizar la continuidad un año más en la categoría.
"Me quedo sobre todo con con el juego, probablemente de los mejores partidos que hemos hecho fuera de casa. Y esa tiene que ser nuestra línea. No renunciar a lo que hacemos muy bien como hemos hecho hoy y nada, a preparar los dos partidos que ahora tenemos en casa y y al llegar lo antes posible a los puntos que que nos hagan continuar un año más en la categoría”.