El Juez Único de Competiciones Profesionales confirmó esta semana que el Ceuta–Almería se reanudará el 26 de noviembre a las 19:00 horas en el Alfonso Murube, donde aún resta por disputarse la segunda mitad tras la suspensión provocada por el fallecimiento de un aficionado. La fecha ya es oficial, pero lo que ahora se abre paso, con fuerza, es el malestar de JJ Romero, que no oculta su disgusto ante lo que considera una programación desequilibrada.
La decisión llega en un tramo de calendario especialmente oneroso para el conjunto caballa. El Ceuta viaja mañana a A Coruña, donde se enfrentará al Deportivo el domingo 23 a las 14:00 horas. Según detalló el entrenador, la expedición regresará a la ciudad el lunes por la tarde-noche, lo que deja solo el martes para preparar la reanudación ante el Almería. Como si fuera poco, tres días después, el sábado 29 a las 14:00, el equipo recibirá en casa al Burgos, cerrando una semana intensa.
En ese contexto, Romero fue tajante al ser preguntado por la fecha. “Creo que el club que tengo el orgullo de dirigir y de entrenar está siendo muy correcto, pero me parece una decisión muy sangrienta para uno y muy beneficiaria para otro, esa es la realidad, se ha hecho lo que ha querido el Almería en día y hora”, afirmó antes del viaje a Galicia.
Romero insistió en que el miércoles 26 era la peor opción posible. “Era el día menos indicado para todo, y así lo hicimos ver”, lamentó, recordando que propusieron alternativas más razonables. De hecho, el Ceuta expresó su disposición inicial para jugar el mismo día 26 a las 16:00, siempre y cuando LaLiga adelantase al sábado 22 el duelo ante el Deportivo, previsto en un principio para el domingo, siendo su prioridad jugarlo el 10 de diciembre como bien lo expresó el club detalladamente.
Había muchas más fechas más sencillas para poner que la del 26, pero bueno, somos el Ceuta”. Un lamento que retrata no solo la dificultad deportiva, sino la percepción de que el club caballa vuelve a situarse en el margen de las prioridades.
La resolución federativa, en cambio, se sostiene sobre el criterio habitual de la competición: fijar “la fecha más cercana posible” a la jornada original para evitar ventajas competitivas y garantizar que el resto de equipos no vean alterada la lectura de la clasificación. El documento detalla que cualquier retraso mayor “daría mayor inseguridad deportiva”, un argumento que, aunque reglamentario, no convence a un Ceuta que se ve obligado a remar contracorriente una vez más.