El próximo miércoles 17 de diciembre, el rocódromo del Parque de San Amaro abrirá sus puertas con un propósito que va mucho más allá del deporte: llenar de ilusión la Navidad de los niños y niñas que más lo necesitan.
Las Escuelas Deportivas de Montaña y Escalada del ICD celebran su Jornada de Puertas Abiertas Solidaria, una cita que ya se ha convertido en tradición y que este año vuelve con el lema “Un juguete, una ilusión”. La idea es sencilla pero poderosa: traer un juguete nuevo o usado en buen estado y transformarlo en esperanza para familias en situación de vulnerabilidad.
La recogida se canalizará a través de entidades sociales locales, con la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Ceuta y su grupo joven al frente de la distribución. Su labor, como subraya el coordinador de la escuela, Fran Guerra, está siendo “admirable, llena de generosidad y entrega”.
Guerra insiste en que la clave está en la participación ciudadana. “Invitamos a todas las familias de Ceuta a sumarse con un pequeño gesto capaz de transformar el día a día de muchos niños y niñas. Un juguete puede convertirse en un rayo de esperanza para quienes atraviesan momentos muy difíciles”.
Pero la jornada no se queda solo en la solidaridad. Entre las 16:00 y las 20:00 horas, el rocódromo se convertirá en un espacio de convivencia, aprendizaje y diversión. Habrá circuitos adaptados, retos verticales, demostraciones con monitores especializados y dinámicas para todas las edades. Padres y madres podrán compartir la experiencia junto a sus hijos y descubrir de primera mano la emoción de la escalada en un entorno seguro.
El rocódromo, que durante todo el año acoge actividades impulsadas por el ICD, se reafirma así como un lugar de encuentro y comunidad. Y en estas fechas, más que nunca, se convierte en un motor de esperanza.
La invitación está hecha: Ceuta vuelve a demostrar que es una ciudad comprometida, generosa y unida.