Ambiente de final, fútbol de altura y tres puntos de oro en el Murube. La AD Ceuta FC firmó este domingo una victoria crucial ante el Mérida (1-0) en un encuentro de alto voltaje que refuerza su liderato a tan solo cuatro jornadas del final del campeonato. El tanto de Koné, en el minuto 35, bastó para que los de José Juan Romero mantuvieran a raya a un rival directo y pusieran un pie y medio en el ascenso a Segunda División.
El estadio Alfonso Murube presentó una de sus mejores entradas de la temporada, con 5.402 aficionados volcados con su equipo. Y la cita no defraudó. A pesar del respeto mutuo y de un inicio con escasas ocasiones, el Ceuta supo madurar el partido y golpear en el momento justo.
La primera mitad fue una partida de ajedrez, de nervios y tanteos. Koné avisó en el 8’ con una acción individual que forzó el primer córner del partido. Redru lo intentó desde fuera del área en el 14’, y Andy rozó el gol tras una buena combinación entre Koné y Rodri en el 20’.
El Mérida, bien plantado, respondió tímidamente con llegadas de Doncel y Beneit, ambas bien resueltas por Pedro López, que vivió una tarde relativamente plácida.
El gol caballa llegó tras un balón largo mal defendido por la zaga visitante. Koné, atento y explosivo, ganó la espalda, encaró el área y definió con calma para desatar la locura en las gradas. Un gol que vale media temporada.
Con ventaja en el marcador, Romero movió el banquillo en el descanso, dando entrada a Aquino por un Rodri amonestado. La segunda mitad mostró a un Mérida más plano, sin capacidad de respuesta ante un Ceuta que gestionó bien los tiempos y rozó el segundo en varias ocasiones. Kuki estuvo cerca en el 61’ tras un pase de Redru, y Koné volvió a toparse con Palomares en el 78’.
Ambos técnicos agotaron los cambios en el tramo final, buscando alternativas sin alterar el signo del partido. El Ceuta resistió con solvencia y celebró con su afición una victoria que lo acerca, más que nunca, al ansiado ascenso.
El Ceuta suma ya 63 puntos, mantiene la ventaja sobre el Real Murcia y deja al Mérida a diez. Quedan cuatro jornadas. El sueño, cada vez, está más cerca.