A Kialy Abdoul Koné no le tiembla la voz cuando habla de la situación del Ceuta. El extremo apareció en la previa del duelo ante el Granada CF —este viernes, 20:30 horas, en el Murube— con un mensaje claro: toca reaccionar. Sin dramatismos, pero con urgencia.
El equipo llega con un bache que se ha hecho largo —no ganan desde el partido con el Almería en el Murube, el pasado 26 de enero— y Koné lo reconoce. “Han sido semanas complicadas”, admitió, aunque enseguida tiró de optimismo. Dos partidos seguidos en casa —el de este viernes y el del próximo miércoles ante el Córdoba, aplazado por el temporal— son, para él, la oportunidad perfecta para cambiar el guion. “Estamos trabajando y yo confío en que todo va a salir bien”.
La roja de Huesca sigue escociendo
La herida del partido ante el Huesca aún no está cerrada. Jugar más de una hora con uno menos por la expulsión de Marcos Fernández —una acción que en el vestuario consideran excesiva— dejó al equipo tocado.
“La roja nos ha jodido un poco”, soltó Koné con naturalidad. “Hemos visto que no era, pero no podíamos hacer nada. Hay que seguir a lo nuestro”. Sin Marcos, la referencia ofensiva se cae del once. Pero Koné no compra el discurso del drama. “Marcos no está, es importante, sí, pero hay otros que pueden hacerlo mejor”, aseguró. Y fue más allá: “Este viernes habrá goles de otros jugadores”.
El costamarfileño defendió que el Ceuta no depende de un solo rematador. Su visión es más coral: “Todo equipo necesita un nueve, pero nuestra forma de jugar es diferente. Mañana un central como Carlos puede meter gol, un medio como Rubén o un extremo como yo”.
El Murube, pieza clave
Koné también quiso encender a la grada. Sabe que el Murube, cuando aprieta, empuja de verdad.
“Mañana vamos a salir fuertes como sea. Yo voy a darlo todo y sé que mis compañeros también. Queremos que después del partido seamos todos felices”, dijo, dejando claro que el equipo siente la necesidad de responder.
Antes de marcharse, tuvo un gesto con la afición musulmana en pleno mes sagrado: deseó un feliz Ramadán “a todos los que lo celebran”.
El Ceuta llega tocado, pero no hundido. Y Koné, al menos en palabras, parece dispuesto a tirar del carro. Veremos si este viernes el balón acompaña.