Ceuta no es ajena a la falta de instalaciones deportivas. Pabellones, pistas y espacios dedicados al deporte son escasos en una ciudad donde la demanda es cada vez mayor. En este contexto, la reciente decisión de la Consejería de Deportes de ceder horas de entrenamiento del pabellón 'Campoamor', hasta ahora destinado al baloncesto, a la Federación de Fútbol ha generado una ola de reacciones.
Macarena Berruezo, directora técnica arbitral de la Federación de Baloncesto y vocal de baloncesto inclusivo, ha hablado con Ceutaactualidad para compartir su visión sobre este tema. "Nadie entiende que todo tenga que ser fútbol, fútbol, fútbol...", se lamenta Berruezo entre frustración y resignación. Y es que, a partir de ahora, la Federación de Fútbol de Ceuta (RFFCE) utilizará el pabellón los jueves, entre las 16:00 y las 19:00, lo que supone tres horas que la Federación de Baloncesto perderá para sus actividades.
El motivo detrás de esta medida es la conocida falta de instalaciones deportivas en la ciudad. El fútbol, siendo el deporte más practicado por los jóvenes ceutíes, ya cuenta con la mayoría de los espacios para sus entrenamientos. Sin embargo, la decisión de utilizar el único pabellón destinado principalmente al baloncesto ha sido recibida con descontento. "El baloncesto solo tiene el Campoamor", subraya Berruezo, cuestionando la necesidad de esta medida cuando el fútbol ya tiene una fuerte presencia en prácticamente todos los pabellones de la ciudad.
Aunque en un primer momento la Federación de Baloncesto aceptó ceder el uso del pabellón los jueves entre las 16:00 y las 17:00, la propuesta no fue bien recibida por la RFFCE. "Ese horario no les ha gustado", cuenta Berruezo, quien explica que se intentó ajustar lo máximo posible para no afectar las actividades de baloncesto. Sin embargo, la decisión final de otorgar tres horas de entrenamiento al fútbol deja a la Federación de Baloncesto en una situación complicada.
Uno de los mayores problemas es el impacto en el programa de baloncesto inclusivo, que se lleva a cabo los jueves de 17:00 a 18:00. Este proyecto, en el que participan jóvenes con todo tipo de discapacidad, se verá afectado por la falta de instalaciones. "Todo el trabajo de organización de pistas, de preparación y de planificación de la temporada que se había hecho desde julio se viene abajo", afirma Berruezo, quien destaca la necesidad de reestructurar completamente los calendarios para poder acomodar la nueva situación.
El cambio de día propuesto para el baloncesto inclusivo es ahora los miércoles, pero no sin problemas. Berruezo señala que muchos de los voluntarios que hacían posible esta actividad no podrán asistir en el nuevo horario. "Una persona sola no puede llevar adelante el baloncesto inclusivo. Estamos hablando de chavales con todo tipo de discapacidad", insiste, mostrando su preocupación por la sostenibilidad del proyecto.
A pesar de las dificultades, la técnica arbitral asegura que harán lo posible por sacar adelante la actividad inclusiva, aunque se pregunta: "¿A costa de qué? De la salud de todo el mundo", subraya.
Para Berruezo, la decisión de ceder el 'Campoamor' al fútbol no solo afecta a la Federación de Baloncesto, sino a la idea de un deporte inclusivo y plural en la ciudad. "Todo eso al fútbol le da igual, ellos se quedan la pista", concluye, expresando su frustración ante una situación que, desde su punto de vista, favorece a un deporte ya dominante en detrimento de otros que también tienen un papel importante en la vida deportiva de Ceuta.