El AD Ceuta FC salió de El Plantío con un empate que sabe más a alivio que a celebración. Un 1-1 trabajado, áspero, de esos que no lucen pero sostienen. Con ese punto, el equipo alcanza los 48 y, según su presidente, Luhay Hamido, puede dar por “virtualmente” hecha la permanencia en LaLiga Hypermotion. No es poca cosa para un club que hace nada peleaba por salir del barro y que ahora mira a los grandes sin muchos complejos.
Luhay, fiel a su estilo, no esperó a ruedas de prensa ni discursos oficiales. Lo dijo donde suele decirlo todo: en sus redes. “Después de 45 años, y todo lo que suponía… MISIÓN CUMPLIDA”, escribió. Un mensaje corto, directo y con ese tono de desahogo que solo aparece cuando uno lleva semanas tragando tensión. “En paz con mi afición, con la Ciudad y conmigo mismo”, añadió, como quien cierra un capítulo que pesaba.
Pero si algo caracteriza al presidente del Ceuta es que nunca deja un mensaje limpio del todo. Siempre hay una sombra, una broma, una pista que no termina de ser pista. Y esta vez no fue distinto. Entre agradecimientos y alivio, deslizó dos guiños que ya han encendido el runrún habitual: su continuidad y los famosos playoffs.
“Ahora sí voy a intentar disfrutar un poquito y luego ya veremos”, soltó, como quien deja caer la frase y se marcha silbando. Y remató con su ironía habitual: “Los play off no existen”. Emoji incluido, por supuesto.
Mientras tanto, el equipo ya piensa en lo que viene. El domingo toca Ipurúa, casa del mejor local de la categoría, la SD Eibar. Un escenario duro, de los que ponen a prueba piernas y cabeza. Pero el Ceuta llega con algo que no siempre ha tenido: tranquilidad. La permanencia encarrilada, el vestuario unido y un presidente que, entre bromas y silencios, sigue marcando el pulso emocional del club.
El punto en Burgos no fue bonito, pero sí útil. Y a estas alturas, eso vale oro.