La AD Ceuta FC se mide este domingo al Real Sociedad B en Anoeta con el objetivo de cerrar el año competitivo manteniendo la línea de solidez que viene mostrando el equipo. Los caballas llegan tras el empate ante la UD Las Palmas, rescatado en el minuto 89 gracias a un auténtico golazo de Matos, en un Murube que volvió a empujar hasta el final.
Un Ceuta mermado, pero competitivo
El conjunto ceutí ha viajado a San Sebastián con varias bajas confirmadas. La más significativa es la de Marcos Fernández, sancionado tras ver la quinta amarilla en la última jornada. Tampoco estarán disponibles Manu Sánchez, baja de larga duración, ni Bassinga, que continúa recuperándose de unas molestias que le han mantenido fuera durante noviembre y diciembre.
A ello se suma un contratiempo adicional: José Juan Romero no podrá sentarse en el banquillo tras ser expulsado en el descuento del último encuentro. El técnico ha sido sancionado con dos partidos, que deberá seguir desde la grada.
El respeto del Sanse
El técnico interino del filial txuri urdin, Jon Gorrotxategi, no escondió la dificultad del choque pese a la condición de recién ascendidos de ambos equipos. “Nos enfrentamos a otro rival muy duro, aunque sea un equipo que acaba de subir, igual que nosotros”, señaló.
Gorrotxategi fue más allá en su análisis y destacó las virtudes del Ceuta en todas las fases del juego: “Es un equipo atrevido, que en fase defensiva es capaz de apretar alto y a gran intensidad”, explicó, antes de subrayar su potencial ofensivo: “Tienen laterales que suben mucho, extremos muy desequilibrantes y muchos recursos para crear ocasiones”.
Otra odisea más en el camino
Si algo se ha convertido en rutina para el Ceuta esta temporada es el desgaste de los desplazamientos. Y este fin de semana no ha sido una excepción. Mientras la semana pasada fue la UD Las Palmas la que denunció públicamente las dificultades para llegar a Ceuta —su técnico Luis García cargó contra la decisión del Juez Único de no aplazar el partido—, esta vez le ha tocado al conjunto caballa vivir su propia travesía.
El Ceuta partió el sábado a las 05:30 horas, llegó a Algeciras sobre las 07:30, continuó hasta Málaga para tomar un vuelo con destino Bilbao y no alcanzó su lugar de concentración hasta casi las siete de la tarde. Un viaje largo, documentado por el propio club en redes sociales.
La afición, un valor seguro
No será un desplazamiento masivo por la distancia, pero habrá representación caballa en la grada. Y eso, en clave Ceuta, nunca es un detalle menor. La afición cierra el año con matrícula de honor: el Alfonso Murube se ha convertido en un fortín con llenos prácticamente cada jornada, y fuera de casa los desplazamientos han sido constantes, con entradas agotadas en numerosas ocasiones.
Como repite siempre José Juan Romero, la clave está en la comunión equipo-afición. Esa conexión vuelve a ponerse a prueba en Anoeta, en el último capítulo de 2025 para un Ceuta que quiere despedir el año compitiendo, resistiendo y creyendo.