Liga Hypermotion | El postpartido

Romero: “El Málaga disfrutó más que nosotros”

Romero asume la derrota, alerta sobre la lesión de Rubén y recuerda que el Ceuta sigue firmando una temporada “bestial” pese al tropiezo en Málaga

José Juan Romero
photo_camera José Juan Romero

La Rosaleda dejó al Ceuta con un sabor amargo para cerrar la primera vuelta. Un 2-1 que dolió menos por el marcador que por las sensaciones, y José Juan Romero lo explicó sin rodeos en la sala de prensa: claridad, autocrítica y ese tono suyo tan reconocible, entre la sinceridad y la defensa férrea de su equipo.

Un inicio prometedor que se diluyó

El técnico arrancó su valoración reconociendo lo evidente: “El Málaga ha sido mejor, justo merecedor de la victoria”. Aun así, recordó que el Ceuta entró bien al partido, incluso adelantándose y sintiéndose cómodo en la presión. Pero todo cambió con un punto de inflexión claro: la lesión de Rubén Díez.

A partir de ahí, explicó, el equipo perdió demasiados balones y cedió la iniciativa. “Ha cambiado el enfoque del partido”, admitió. El Málaga creció y el Ceuta se fue apagando hasta el descanso. En la segunda parte, el duelo se convirtió en un ida y vuelta, más impulsivo que elaborado. “Hemos generado más por impulso que por actitud real”, resumió.

¿Qué faltó? Romero lo tiene claro

Cuando le preguntaron qué había echado en falta, el entrenador no se escondió: “El partido ha llegado con vida al final, pero nos ha faltado nivel en la última parte del juego”.

Ni el banquillo ni las alternativas fueron el problema. De hecho, destacó que el equipo llegó al área rival hasta el último minuto. El déficit estuvo en la toma de decisiones y en la falta de frescura: “Hemos estado espesos, con miedo a afrontar ciertas situaciones”.

Y lanzó una reflexión que retrata bien su lectura del encuentro: “El Málaga ha jugado con más desparpajo. Nosotros deberíamos haber jugado con más felicidad. Hoy había una responsabilidad extraña que no tocaba”.

La lesión de Rubén, un golpe duro

El gesto de Romero cambió al hablar de Rubén Díez. No quiso dramatizar, pero tampoco maquilló la preocupación: “Parece una avería importante… lo va a tener bastante tiempo fuera”.

Recordó que el Ceuta no tiene otro jugador con ese perfil y que la baja se suma a otras piezas clave que ya faltan. “Cuando nos quitan dos, tres, cuatro jugadores vitales, el equipo se tambalea”.

El Málaga, un equipo “disfrutón”

Preguntado por las diferencias entre este Málaga y el de hace dos temporadas, Romero tiró de sinceridad: “No es la misma categoría, no son los mismos equipos”.

Pero sí destacó algo que, para él, marca la diferencia: los perfiles de los jugadores. “El Málaga es un equipo disfrutón. Si juegan a lo que les gusta, te hacen daño”.

Y volvió a la idea que sobrevoló toda la rueda de prensa: ellos disfrutaron más el partido que el Ceuta. “No teníamos ninguna responsabilidad extra hoy. Nos ha ganado el Málaga y estamos igual a punto. Hasta ahí llega la bestialidad de temporada que está haciendo el Ceuta”.

Balance de la primera vuelta: 32 puntos y los pies en el suelo

Romero se rio cuando le preguntaron si esperaba llegar a los 32 puntos: “Si digo que sí, pensarían que debería estar en un manicomio”. El Ceuta ha superado cualquier previsión, pero el técnico no quiere desviar el foco: “El objetivo son 50 puntos lo antes posible”.

Nada de soñar más allá, aunque dejó claro que si el equipo se ve en alguna pelea bonita, no renunciarán a ella. Pero el mantra es firme: “Pico y pala hasta llegar a los 50”.

El mercado: calma… pero con necesidades

Sobre los movimientos invernales, Romero fue directo: “No tenemos urgencia ninguna. Probablemente sea el mercado más tranquilo desde que estoy aquí”.

Eso sí, la lesión de Rubén y la salida de Samuel Obeng obligan a reforzar posiciones concretas. Pero no a cualquier precio: “No vamos a fichar por tener números. Solo si nos mejoran. Y no vamos sobrados de límite salarial”.

Un Ceuta que sigue siendo fiel a sí mismo

La derrota en Málaga no cambia la hoja de ruta. Romero lo dejó claro: orgullo por el camino recorrido, autocrítica cuando toca y un mensaje que resume bien el espíritu del equipo: “Somos quienes somos. Y si no disfrutamos, sufrimos mucho”.

La primera vuelta termina con 32 puntos y un Ceuta que ha demostrado que no está aquí de paso. La segunda arranca ya, y el equipo de Romero lo hará con la misma filosofía: trabajo, humildad y esa mezcla de valentía y disfrute que hoy, en La Rosaleda, faltó un poco más de lo habitual.