El Ceuta sigue acariciando el sueño del ascenso directo a Segunda División. La victoria ante el Mérida (1-0), firmada por un gol de Koné, permite al conjunto caballa mantener el liderato cuando restan sólo tres jornadas para el final. Pero la celebración, por ahora, es comedida.
El técnico del Ceuta, José Juan Romero, compareció en sala de prensa con el rostro más de responsabilidad que de alivio. “Sabíamos que era un partido clave. El Mérida llega en un gran momento, como el Celta B, y además sin la presión que sí teníamos nosotros. Eso les ha hecho jugar más sueltos. Nos hemos medido a un gran equipo”, reconocía.
El entrenador subrayó el mérito de sus jugadores en un encuentro “muy, muy complicado”: “Creo que lo hemos sabido jugar. Quizá nos faltó creer un poco más en tener la pelota, pero aún así tuvimos varias contras claras. En la segunda parte ellos tuvieron una ocasión, pero nosotros tres o cuatro de superioridad que no supimos finalizar. Es un partido entre dos equipos extraordinarios”, valoró.
Romero quiso felicitar al rival y recordó que todavía queda trabajo por delante: “Nueve puntos quedan. Da miedo pensar que estamos ahí. Hoy nos hemos clasificado para el playoff, pero no es suficiente. Vamos a seguir llamándolo ilusión. Esta mañana ha sido de las peores que recuerdo. Supongo que por lo que nos jugábamos, por la responsabilidad”, se sinceró.
Sobre si temió por el resultado, fue tajante: “No. El equipo me da una confianza bestial. Compiten como bestias. Hoy hemos tenido que poner a Bellotti fuera de sitio, a Capa en el lateral, pero da igual. Lo de Kuki Salazar es un espectáculo. Y la línea defensiva, brutal. Temer, no. Lo único que temía era que pensaba que hoy también íbamos a ganar. Esa paranoia me daba miedo”, confesaba con una sonrisa nerviosa.
Tampoco escondió su admiración por la afición: “Hoy el Murube sí se ha notado. Nos han empujado en los momentos duros. Esa acción que sacamos y la grada se levanta, luego viene un ataque por eso. Lo que dije el otro día: Ceuta tira”.
Preguntado por cómo iba a dormir esta noche, fue sincero: “Después de los partidos duermo peor. Esta vida es una ruina. Tenemos los pies en el suelo, pero sabemos lo que estamos haciendo. Son 22 jornadas sin perder. El fútbol no perdona, así que a disfrutar esta noche…" y el lunes, de nuevo a la realidad y a preparase para el Fuenlabrada.
Koné: “Sabíamos que era una final menos”
El héroe del partido también pasó por sala de prensa. Koné, autor del único tanto del encuentro, se mostró satisfecho pero con el mismo discurso prudente que su técnico: “Estoy feliz por el gol y por la victoria. Sabíamos que era una final menos. Hemos sufrido porque el Mérida es un gran equipo, también quiere subir, y se ha notado”.
Reconoció que vivió el partido “con alegría”, pero sin dejar de ver que “todavía puede pasar de todo”. “Hay que tener cabeza, seguir trabajando y apoyarnos entre todos. Hoy lo que ha pasado ya se acaba, y desde mañana empieza otra historia”.
Sobre el tramo final del partido, admitió que el equipo se vio exigido: “En los últimos minutos hemos sufrido. Ellos pudieron empatar, pero este equipo sabe sufrir. Por eso estamos donde estamos. No es fácil tener esta ambición”.
Koné también tuvo palabras para su adaptación al club: “Aquí me siento en casa. Estoy feliz. Volver a España así no podía ser mejor. Ya antes de salir de casa sentía que hoy tenía que marcar. Y al final, Dios quiso que entrara uno. Me voy feliz con eso”.
Sergi Guilló: "Hemos tenido las más claras del partido"
Desde el otro banquillo, Sergi Guilló no escondía su decepción. El técnico del Mérida valoró el encuentro con serenidad, destacando la imagen ofrecida por sus jugadores: “Hemos hecho un muy buen partido. Al principio nos hemos hundido demasiado, pero el Ceuta no nos ha causado problemas. Luego hemos tenido mucho control, jugadas de valor, y ajustamos bien la presión. La última ocasión de Luis… el portero ha hecho una parada que vale medio ascenso”.
Guilló fue claro: “Contabilizando ocasiones, creo que hemos tenido las más claras. Las del Ceuta llegaron al final, cuando el partido ya estaba roto. Mínimo merecíamos un empate. El Ceuta es un equipazo, por algo están donde están”.
El técnico emeritense también valoró positivamente el ambiente: “La afición ha estado increíble, como siempre. Ver a los nuestros en esa esquinita… es para sentir orgullo. No se irán contentos con el resultado, pero sí con la imagen”.
De cara al tramo final, fue prudente sobre el Ceuta, señalando que le quedan partidos trampa: Fuenlabrada, Yeclano, Ibiza. "Todos compiten muy bien. Hoy han dado un paso muy importante, eso sí”.
El Ceuta sigue líder, invicto desde hace 22 jornadas y a tres partidos del sueño. El Murube ya lo huele. La ciudad, también. Pero el mensaje desde el vestuario es claro: hasta que no hablen las matemáticas, aquí no se celebra nada.