La AD Ceuta FC viaja a Ipurua con la mochila cargada de realidad y ambición. Jornada 34, 48 puntos, novenos y a solo tres del Eibar. La clasificación invita a soñar, pero José Juan Romero no se deja arrastrar por la dulzura del momento. En la previa, el técnico fue claro: motivación, sí; humo, no.
El entrenador no maquilló el escenario: “Es el sitio más complicado según los números”. Y lo dijo sin dramatismo, casi con naturalidad, como quien asume que subir un puerto duro forma parte del camino. Aun así, dejó claro que el equipo no viaja para hacer turismo: “Vamos con ganas de hacer las cosas muy bien, porque hará falta para poder sacar algo positivo”.
Un partido para rozar la perfección
Romero no se entretuvo en discursos largos. La receta, según él, es tan simple como exigente: “Para hincarle el diente hay que hacer las cosas mejor que ellos”. Sin adornos. Sin excusas. El Ceuta, que fuera de casa está compitiendo con números muy dignos, quiere incluso mejorar ese rendimiento en un campo que suele tragarse a los visitantes.
Bajas, dudas y cero pistas
Sobre la plantilla, pocas novedades. Las bajas siguen pesando y no se espera ninguna recuperación milagrosa. Tampoco hubo guiños sobre el once. Romero cerró la puerta a cualquier pista, como acostumbra cuando el partido exige máxima concentración.
Ni cuentas con el Eibar ni quejas por el calendario
La clasificación aprieta, pero el técnico no compra la idea de que el Eibar sea un rival directo por el play-off: “Si hablamos de play-off, no es nuestro rival directo”. Mensaje para rebajar expectativas y mantener el foco en lo inmediato.
Tampoco quiso agarrarse al argumento del descanso. El Eibar llega con menos días de margen, pero Romero lo relativizó: “Soy muy fan de jugar partidos”. Para él, el ritmo es un aliado, no un problema.
Una semana larga lejos de casa
El equipo encadena días de concentración fuera de Ceuta y el técnico reconoció que la situación pesa: “A estas alturas se hace pesado, nos gustaría estar con la familia”. Aun así, aseguró que el grupo mantiene un buen ambiente y que la cabeza está donde debe: competir.
Ipurua espera
El Ceuta afronta una de esas pruebas que miden más que los puntos. Un partido que exige precisión, carácter y paciencia. Un escenario donde pocos mandan y casi todos sufren. Romero lo sabe, su plantilla también. Y aun así, viajan con la idea de demostrar que este equipo no está en la zona alta por accidente.