El pasado 3 de octubre se cumplía un año de la prematura muerte de José Miguel Antúnez pero quienes le conocieron no le han olvidado y para que se siga recordando, el Club Deportivo Afrikanos de Ceuta daba por finalizada otra etapa, “sin duda alguna la más bonita y emotiva”.
Un pedacito de José Miguel Antúnez vive en cada rincón del Sendero Eterno. Ese lugar, que tanto amaba, se convierte en un punto de encuentro para todos los amantes de la bicicleta, un espacio donde recordar su sonrisa, su pasión por la vida y amor por el deporte de la dos ruedas. Un sendero donde recordarle pedaleando, sintiendo la brisa en el rostro y escuchando su música preferida.
Este viernes se daba por inaugurado oficialmente el Sendero Eterno Antúnez. La organización de la Hércules Bike Race Ciudad de Ceuta, algunos integrantes del ‘Afrikanos’ y familiares de José Miguel se reunieron en uno de los sitios donde Antúnez “jugaba con su bicicleta, donde se evadía de los problemas”. En esencia donde volvía a sentirse “como un crío”.
Así, uno de los senderos de los montes de Ceuta ya tiene nueva alma. El Sendero Eterno Antúnez, dedicado a José Miguel, es más que un simple camino; es un tributo a un hombre que encontró en el deporte su refugio y su pasión. Un lugar donde su memoria perdurará y donde cada pedalada será un abrazo a su espíritu.
Con la inauguración de este sendero la esencia de Antúnez “impregna los senderos de Ceuta, sin duda alguna este arco será punto de reunión para deportistas”, señalaban desde Hércules Bike Race Ciudad de Ceuta. Un año después de su partida, el legado de amistad de Antúnez sigue vivo como demuestra el gesto del Club Deportivo Afrikanos.
El Sendero Eterno Antúnez es más que un simple camino; es un símbolo de la amistad, la pasión y el legado de José Miguel. Al recorrerlo, no sólo se honra su memoria, sino que también se celebra la vida y la importancia de los vínculos que se forjan. Este sendero es un faro de esperanza, un lugar donde recordar a un amigo y celebrar la vida al máximo. Porque así como el espíritu de José Miguel sigue vivo en nuestros corazones, también perdurará en cada pedalada, en cada sonrisa y en cada rincón de este sendero.

