El Murube vivió una tarde incómoda para la AD Ceuta FC. No por el ambiente —que volvió a empujar como acostumbra— sino porque el Real Valladolid aterrizó con una idea clara, la ejecutó sin prisas y se marchó con un 0-3 que dejó poco espacio para la réplica. Un partido serio, de esos en los que el rival te obliga a remar a contracorriente desde el primer cuarto de hora.
Luis García Tevenet salió del estadio con la sensación de que su equipo había dado un paso adelante. No lo escondió. “El equipo ha tenido madurez. Pero esto lleva tiempo. No podemos hacer las cosas sin trabajarlas. Desde la victoria siempre es mucho más sencillo crecer”, dijo, satisfecho “por el equipo y los chicos”.
Un plan trabajado… y cumplido
El técnico blanquivioleta explicó que el guion se había seguido casi al milímetro. “Ha salido al dedillo lo trabajado durante la semana. Hemos querido apretarles arriba y hemos tenido situaciones para el 0-1 antes del gol de David”. El Valladolid mordió arriba, incomodó la salida caballa y encontró premio pronto. A partir de ahí, el partido se jugó más cerca de lo que querían los visitantes que de lo que necesitaba el Ceuta.
Tevenet insistió en que la valentía no era negociable. Durante la semana había repetido a sus jugadores que no había excusas para no ser protagonistas. “Tenemos un equipo con gente joven, que corre, juega bien y tiene capacidad para adaptarse. Solo era darles el punto de que tienen esa capacidad”. En la charla del hotel, confesó, les pidió “ver más al Real Valladolid del Racing que al del Leganés”. Y, según él, las horas de trabajo empiezan a notarse.
La estrategia, un arma afinada
Uno de los puntos que más ha pulido el Valladolid desde la llegada de Tevenet es el balón parado. En el Murube volvió a ser determinante. El entrenador lo explicó sin misterio: “Hay un estudio, buenos lanzadores, gente con envergadura, análisis del rival… es un poco todo. Felicitarlos por el balón parado, está saliendo de maravilla”. Pero no quiso reducir el triunfo a esa faceta: “Ha sido por más cosas: presión alta, tener el balón cuando tocaba, transitar como a mí me gusta”.
Un partido exigente… y un rival respetado
Tevenet no cayó en triunfalismos. “Ha sido un partido de todos, de un nivel muy alto, sabiendo que veníamos al campo del Ceuta, que tiene una plantilla muy buena”. Y dejó claro que no dio nada por hecho hasta el final: “No doy el partido por ganado hasta el pitido final porque te exigen, te llevan de un lado a otro. Pero también queríamos hacer el cuarto, estando bien tapados. Hay que estar siempre precavidos”.
Un mensaje para el vestuario… y para la afición
El técnico quiere que sus jugadores se queden con este partido como referencia. “La categoría demanda esfuerzos, verticalidad, jugar bien, ser duros cuando el rival aprieta”. Y lanzó un guiño a los aficionados que viajaron en el mismo vuelo que la plantilla: “La alegría que se ha llevado la gente que ha venido queremos darla en Zorrilla”. Para él, esa cercanía —cada vez menos habitual en el fútbol profesional— suma.
El Ceuta, mientras tanto, tendrá que resetear rápido. El Murube ha visto tardes mejores y peores, pero siempre ha sido un lugar donde levantarse pronto. Y la categoría, como recordó Tevenet, no espera a nadie.