El Murube vivió este viernes una de esas noches que se guardan en la memoria. La AD Ceuta FC derrotó a la SD Eibar por 1-0, un triunfo de enorme valor que llevó la firma de Youness Lachhab, el centrocampista caballa que decidió el partido con su primer gol vestido de blanco. La celebración, con el gesto emocionado del jugador y la respuesta de la grada, dibujó una conexión especial.
“Es un partido importante para nosotros y estoy muy contento porque es la primera vez que meto un gol y mi equipo gana. Si sirve para los tres puntos, mucho mejor”, compartió ante los medios, todavía con la sonrisa incrédula de quien acaba de vivir un momento soñado.
El suspense de un partido controlado
El guion del encuentro pudo haberse cerrado mucho antes, y Youness lo reconoció con franqueza. “En la segunda parte ellos arriesgaron y se plantaron en tres cuartos, pero sin demasiado peligro. Es verdad que cuando no lo cierras y ves centros, balones muertos o acercamientos, siempre queda esa ansiedad en la grada y en el campo. Pero el partido estaba controlado y al final hemos tenido la suerte de ganar los tres puntos ante un buen rival”.
El gol fue suficiente, pero dejó al estadio con el corazón encogido hasta el pitido final. La grada lo sufrió y lo celebró como se celebran las victorias que cuestan.
De novatos a equipo sólido
El centrocampista quiso mirar más allá del resultado y hacer balance del inicio de temporada, marcado por las tres derrotas iniciales y la reacción posterior. “Siempre he visto al equipo bien, aunque al principio nos pilló un poco de novatos. Ahora hemos aprendido a interpretar cuándo jugar, cuándo salir desde atrás o cuándo pegar en largo. Se vio en Cádiz que no nos ponemos nerviosos y tenemos variantes para adaptarnos”.
El empuje de la afición
En su relato, Youness reservó palabras especiales para la hinchada caballa, consciente de lo que significa sentir el Murube detrás. “Es importante que la afición esté con nosotros. Siempre nos han apoyado, incluso en las derrotas, y se nota. Nos hacen recibimientos, disfrutan con nosotros y eso nos empuja. Es la línea a seguir: todos juntos llegaremos al objetivo que nos propongamos”.
Un momento personal brillante
El estreno como goleador le llega a Youness en un instante pleno, tanto en lo deportivo como en lo personal. “Desde que llegué estoy disfrutando mucho. El estilo del míster se adapta a lo que me gusta y, además, compartir el centro del campo con jugadores como Kuki o Rubén es un lujo. Me encuentro en una etapa de felicidad, en una ciudad que me ha acogido desde el primer día. Mi hija nació aquí y me gustaría estar muchos años en Ceuta”.
El gol de Youness no solo suma tres puntos: simboliza la madurez de un equipo que ya encadena cinco jornadas sin perder y que empieza a mirar la categoría con respeto, pero también con ambición. En el Murube, el fútbol y la emoción caminaron de la mano, y un caballa como Youness firmó la página más especial de la noche.