La Mesa de Diálogo Social ha retomado su actividad con un mensaje unánime: Ceuta necesita un Régimen Económico y Fiscal estable y adaptado al momento económico. El Gobierno local, empresarios y sindicatos coinciden en que la incertidumbre sobre las bonificaciones a la Seguridad Social —que podrían finalizar en 2026— está frenando decisiones de inversión y afectando directamente a los salarios a través del plus de vinculación. La Ciudad defiende volver al modelo previo a 2023, con bonificaciones estructurales y un objetivo claro: alcanzar el 75%.
El otro gran eje del encuentro ha sido la reforma del impuesto de sociedades para permitir que empresas que generen empleo en Ceuta puedan beneficiarse de bonificaciones sin necesidad de completar aquí todo su ciclo mercantil. La propuesta busca atraer inversión tecnológica y consolidar empleo cualificado. Empresarios y sindicatos respaldan la necesidad de un REF más atractivo, aunque estos últimos insisten en que cualquier incentivo debe repercutir en los trabajadores. También reclamaron mejoras en el transporte y medidas que reduzcan costes para ciudadanos y empresas. El consenso es amplio: Ceuta necesita estabilidad fiscal y medidas estructurales para sostener su crecimiento.