La incubadora de alta tecnología Odissea ha iniciado oficialmente su andadura con la colocación de la primera piedra, un gesto que marca el arranque de una infraestructura llamada a convertirse en motor de innovación y emprendimiento en Ceuta. El arquitecto responsable del proyecto, Aurelio Cazenave, desgrana en Ceuta Negocios cómo el diseño busca capturar la efervescencia empresarial que, a su juicio, vive hoy la ciudad: un impulso creativo y multicultural que se traduce en un edificio de carácter escultórico, concebido como un puente simbólico y funcional donde las ideas puedan encontrarse, mezclarse y crecer.
El proyecto, financiado mayoritariamente con fondos europeos y promovido por la Cámara de Comercio con el apoyo de la Ciudad y la Fundación INCYDE, afronta ahora su fase constructiva. Con 1.800 metros cuadrados destinados a usos flexibles y tecnologías en constante evolución, Odissea aspira a ser un espacio vivo, adaptable y profundamente conectado con el momento vital de Ceuta. La obra, que ejecutará la empresa ceutí ACC, se ha planificado para sortear las dificultades logísticas habituales en la ciudad y culminar en un edificio que no solo albergue proyectos empresariales, sino que simbolice la ambición de proyectar a Ceuta hacia el futuro.