La Cámara de Comercio de Ceuta denuncia la entrada de alimentos sin control sanitario desde Marruecos

Empresarios ceutíes denuncian la competencia desleal de productos alimentarios sin control que cruzan la frontera mientras el comercio formal asume impuestos, alquileres y todas las obligaciones legales

Frontera

La preocupación por lo que entra por la frontera vuelve a la mesa. Esta vez no se trata de colas ni de trámites, sino de comida. Empresarios ceutíes llevan semanas alertando a la Cámara de Comercio de que están viendo circular por la ciudad productos alimentarios procedentes de Marruecos sin control sanitario ni fiscal. Y el asunto, dicen, ya no es solo económico: también afecta a la salud pública.

Según la institución cameral, son decenas los comerciantes que han trasladado su malestar. Hablan de frutas, verduras y dulces que llegan sin trazabilidad clara y que compiten directamente con los negocios que sí cumplen con la normativa española y europea. La sensación generalizada es que se está generando una competencia desleal que erosiona un sector ya de por sí frágil.

La Cámara señala dos vías de entrada: la que se ampara en la circular IM/1/2022 —cuya aplicación, aseguran, se ha vuelto demasiado flexible— y la que directamente esquiva cualquier control. En ambos casos, el resultado es el mismo: productos que no pasan por los filtros sanitarios obligatorios y que, además, se venden sin asumir impuestos, cotizaciones o alquileres, como sí hace el comercio local.

El término “porteo encubierto” empieza a sonar entre los empresarios, que ven cómo ciertos alimentos cruzan la frontera con una facilidad que no encaja con la normativa vigente. Y mientras tanto, quienes mantienen sus negocios dentro de la legalidad sienten que juegan un partido con reglas distintas.

Ante este escenario, la Cámara de Comercio ha decidido mover ficha. Pedirá reuniones tanto con la Consejería de Sanidad y Consumo como con la Delegación del Gobierno para reforzar la coordinación y exigir controles más estrictos. El objetivo: garantizar que lo que se vende en Ceuta cumple con las garantías sanitarias y perseguir las infracciones que puedan derivarse de la comercialización ilegal.

Los productos que más preocupan al sector son dos: por un lado, frutas y verduras cuya presencia irregular es “constante y creciente”; por otro, pastelería y derivados, que suelen multiplicarse en épocas concretas del año.

La institución cameral insiste en que no se trata de cerrar puertas, sino de que todos jueguen con las mismas reglas. Reitera su defensa del comercio legal y de los consumidores, y reclama medidas urgentes para evitar que la frontera se convierta en un coladero que perjudique a quienes sostienen la economía local.