La Confederación de Empresarios de Ceuta ha mantenido un primer encuentro de trabajo con el nuevo gerente de OBIMACE, Alexis García, con el objetivo de abrir una etapa de diálogo más directo entre la sociedad municipal y las empresas del sector de la construcción. La reunión sirvió como toma de contacto, pero también para abordar algunos de los problemas que arrastra una actividad clave para la economía local.
En el encuentro participaron la presidenta de la Confederación, Arantxa Campos, la presidenta de la Asociación de Constructores, Karima Aomar, y el vicepresidente del sector, Llamal Dris. Más allá del carácter protocolario, los representantes empresariales aprovecharon la reunión para trasladar inquietudes que, según señalaron, están condicionando el día a día de las empresas ceutíes.
Uno de los asuntos planteados fue la participación de las constructoras locales en las obras menores que impulsa OBIMACE. Desde la Confederación se defendió que estas actuaciones cuenten con una mayor presencia de empresas de la ciudad, no solo por su impacto económico, sino también por su efecto sobre el empleo y el tejido empresarial. La idea, explicaron, es que la inversión pública tenga un retorno directo en Ceuta.
También se habló del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) y de cómo su aplicación puede influir en la actividad del sector. Los empresarios subrayaron que la seguridad jurídica y la agilidad administrativa serán determinantes para que el planeamiento urbanístico se traduzca en proyectos reales y no quede en expectativas que se alargan en el tiempo.
Otro punto sobre la mesa fue la actualización de la base de precios de la construcción, en un contexto marcado por el encarecimiento de materiales y costes. Desde el sector se insistió en que los precios de referencia reflejen la situación actual del mercado para evitar que las empresas trabajen con márgenes inviables o renuncien a presentarse a determinadas licitaciones.
Durante la reunión también se pusieron de relieve problemas estructurales, como los retrasos administrativos en la concesión de licencias y la creciente dificultad para encontrar mano de obra cualificada, un factor que empieza a convertirse en un cuello de botella para el desarrollo de nuevos proyectos.
La presidenta de la Confederación, Arantxa Campos, valoró de forma positiva el tono del encuentro y la disposición del nuevo gerente de OBIMACE a mantener una interlocución fluida. Ambas partes coincidieron en la necesidad de reforzar la colaboración para que la obra pública y la actividad constructiva sigan actuando como uno de los motores económicos de la ciudad.