La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha presentado un nuevo modelo de financiación autonómica que redefine el reparto de los recursos públicos entre las comunidades autónomas. El sistema entraría en vigor en 2027 y supondría 20.975 millones de euros adicionales, alcanzando un total de 224.507 millones distribuidos ese año.
El modelo busca blindar el Estado de Bienestar, reforzar la solidaridad interterritorial, aumentar la autonomía y corresponsabilidad fiscal, respetar las singularidades territoriales y garantizar la suficiencia financiera para ofrecer servicios públicos de calidad en todo el territorio. Además, reduce significativamente las desigualdades en financiación por habitante entre comunidades.
Uno de los pilares es la nueva población ajustada, que incorpora criterios demográficos, sociales y geográficos más precisos, como la edad, la educación, los servicios sociales, la despoblación, la superficie, la dispersión, la insularidad y los costes fijos. Esto permite adaptar mejor los recursos a las necesidades reales de cada comunidad.
El sistema también incrementa la capacidad tributaria, aumentando la cesión del IRPF (55%) y del IVA (56,5%), e incorporando nuevos impuestos al sistema, lo que generará cerca de 16.000 millones más en ingresos autonómicos. Se refuerzan los mecanismos de nivelación horizontal y vertical, con una fuerte aportación del Estado para reducir las diferencias de financiación.
Entre las novedades destacan el IVA de las pymes, un fondo climático de unos 1.000 millones, la garantía de statu quo para que ninguna comunidad pierda recursos y un mecanismo complementario para financiar competencias no homogéneas. Además, se plantea una gestión tributaria más ágil y coordinada entre Estado y autonomías.
En conjunto, el Gobierno defiende que el nuevo modelo es más justo, transparente y equitativo, beneficia a todas las comunidades y reduce a la mitad las diferencias actuales de financiación, fortaleciendo así la cohesión territorial y el desarrollo económico.